Los Roca cierran temporalmente todos sus negocios para afrontar la crisis del coronavirus

La familia Roca decide cerrar El Celler de Can Roca (posicionado como uno de los mejores restaurantes del mundo), Can Roca (el bar de los padres), la heladería Rocambolesc, el espacio de eventos Mas Marroc y el nuevo Casa Cacao (hotel y obrador de chocolate con espacio de degustación y tienda) “por responsabilidad con clientes y equipo, con el que hemos tomado la decisión del cierre”, señala la saga liderada por Joan, Josep y Jordi Roca. Todos los negocios cerrarán, en principio, durante dos semanas, salvo, en el caso de El Celler de Can Roca, que se mantendrá cerrado hasta el 14 de abril. Los Roca piden disculpas a sus clientes con reserva, que recolocarán en fechas a partir de su reapertura.

Esta mañana, Joan, Josep y Jordi Roca se han reunido con sus equipos para debatir opciones sobre las medidas a adoptar frente a la crisis sanitaria del coronavirus. La decisión ha sido el cierre de todos sus negocios en Gerona: El Celler de Can Roca, espacio de alta cocina con tres estrellas Michelin y clasificado como ‘Best of the Best’ por la lista ‘The World’s 50 Best Restaurants’ (que situó al restaurante como líder mundial en dos ocasiones); Can Roca (el bar de sus padres, abierto en los años sesenta); la heladería Rocambolesc (concepto creado por Jordi Roca y su mujer, Ale Rivas); el espacio de eventos Mas Marroc (gestionado por Encarna Tirado, casada con Josep Roca) y el recién inaugurado Casa Cacao (hotel y obrador de chocolate con espacio de degustación y tienda, gestionado por Anna Payet —mujer de Joan Roca— y su cuñado Jordi). “Tomamos la decisión por responsabilidad con nuestros clientes y el equipo, con el que hemos tomado la decisión del cierre”, explica Joan Roca en conversación telefónica con Gastroeconomy.

Para Joan Roca, “creemos que debemos tomar la iniciativa nosotros y que es nuestra obligación dar este paso por una cuestión de responsabilidad con la sociedad, independientemente de lo que decida la Administración”.

Como en otros espacios de alta cocina españoles, las reservas en El Celler de Can Roca han caído en los últimos días, pero ese no es el motivo del cierre. “Las hemos ido compensando con clientes en lista de espera y podríamos continuar haciéndolo, pero no nos parece responsable. Hay que afrontar la crisis del coronavirus y asumir el compromiso personal cada uno para que no se extienda más y pase cuanto antes”, añade. “Es una decisión muy dura a nivel financiero”, admite.

Todos los negocios cerrarán, en principio, durante dos semanas, salvo, en el caso de El Celler de Can Roca, que se mantendrá cerrado hasta el 14 de abril. Así, unen los días de Semana Santa que forman parte de las vacaciones que, desde hace años, disfruta el equipo de El Celler. “Ahora, estamos comunicándoselo a los clientes que tenían reserva. Queremos pedirles disculpas, pero creemos que esta decisión es lo mejor para todos. Buscaremos la forma de recolocar su reserva a partir del 14 de abril”, señala Joan Roca.

Los Roca, que no descartan incluso abrir a partir de esa fecha alguno de sus servicios de descanso (como el martes a mediodía o el domingo) para poder recolocar todas las reservas que ahora quedan pendientes, están ahora analizando la mejor forma de organizarse con el personal de sus negocios durante estas semanas.

En cuanto a Rocambolesc, los Roca también han cerrado las sedes de Barcelona, Madrid (Serrano y Mercado de San Miguel) y Alicante.

En Madrid, entre el martes y hoy se han multiplicado los cierres temporales de restaurantes. En otra regiones, esta mañana el recién triestellado Cenador de Amós, en Cantabria, ha anunciado su clausura temporal.

Fuente: MFG-Gastroeconomy.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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