19 Nov 2025 Coruñesas se alía con Los 33 para convertir su histórica pescadería de Recoletos en el restaurante Evaristo 33
Grupo Pescaderías Coruñesas, propiedad de la familia García Azpíroz, reabrirá a finales de 2026 su tienda histórica de la calle Recoletos convertida en un restaurante llamado Evaristo 33, bajo un proyecto en el que se aliará con los dueños de Los 33, Sara Aznar y Nacho Ventosa.

Grupo Pescaderías Coruñesas, propiedad de la familia García Azpíroz y dueño de los restaurantes El Pescador, O’Pazo, Filandón, Lhardy y Desde 1911, reabrirá su tienda histórica de la calle Recoletos para convertir el espacio en un restaurante, bajo un proyecto en el que se aliará con los dueños de Los 33, Sara Aznar y Nacho Ventosa. El nuevo restaurante se llamará Evaristo 33 y se inaugurará a finales de 2026 en el número 12 de Recoletos, donde el local funcionó como pescadería hasta 1986.
Fuentes de la operación han confirmado el proyecto a Gastroeconomy, sobre el que todavía prefieren no concretar muchos detalles. “Es un proyecto que todavía está en gestación y sobre el que sí existe un acuerdo para desarrollarlo”, afirman. La alianza entre Coruñesas y Los 33, dos de los grandes y más exitosos nombres de la hostelería madrileña, daría lugar a un acuerdo puntual solo para este proyecto.
Así será Evaristo 33
En el sector ya se manejan algunos detalles. El nuevo espacio que ocupará la antigua pescadería de la calle Recoletos —local propiedad de los García Azpíroz— se llamará Evaristo 33, nombre que aúna, en realidad, a las dos empresas y que confirma una casualidad: Evaristo García, impulsor de Grupo Pescaderías Coruñesas —pescadero desde que a los 9 años comenzó a ayudar en La Astorgana— y cuyos hijos están desde hace años al frente, nació en 1933, año que coincide con el nombre elegido por sus dueños de Los 33 cuando emprendieron su negocio —procede de la Cruzada Libertadora de 1825, liderada por Los 33 Orientales liderados por Juan Antonio Lavalleja, quienes lucharon por la independencia de Uruguay, país donde Sara Aznar tiene raíces familiares—.
A través de la suma de estos dos grandes nombres de Madrid, Evaristo 33 pretende ser “un concepto innovador con toda la fortaleza de Coruñesas en producto, servicio y concepto y toda la fortaleza de Los 33 en ambiente, música y muchas variables que dominan”.
¿Cómo será el concepto de Evaristo 33? Al parecer, será en parte una marisquería, aunque un poco diferente del concepto convencional, donde se combinará filosofía y estilo tanto de Coruñesas como de Los 33 y cuya oferta incluirá mariscos y elaboraciones de toda la vida relacionadas con pescado y marisco, con la base de una cocina sencilla. Evaristo 33 contará con cocederos de marisco, parrilla y plancha, técnicas que se aplicarán a las materias primas de alta calidad que maneja Pescaderías Coruñesas.
Sobre quiénes liderarán la cocina y el equipo, no se conocen por ahora los detalles, aunque sí se sabe que se hará con equipos propios de ambas firmas; también está pendiente de definir el tícket medio por el que se podrá comer en Evaristo 33.
El espacio que fue la antigua pescadería de Coruñesas en el número 12 de la calle Recoletos y que se convertirá dentro de un año en el restaurante Evaristo 33 llevaba cuatro décadas cerrado, desde que en 1986 la tienda se mudó a la calle Juan Montalvo. Es un local con significado sentimental para los García Azpíroz, ya que fue desde donde Evaristo García impulsó el despegue y la modernización de la compañía allá por los años sesenta, setenta y ochenta. Incluso hace un par de años, el grupo pudo descolgar del edificio —rehabilitado— el antiguo letrero de su fachada de Recoletos que estaba protegido —como ‘Patrimonio de la Villa’— para recuperarlo y lucirlo por partes en el comedor de Desde 1911, restaurante de la empresa familiar que luce estrella Michelin y acumula extensa lista de espera. El local cuenta con una planta alta y un sótano, lo que permitirá garantizar “buen sonido y buena música”, aspecto que Los 33 domina.
La fecha aproximada de apertura se estima a finales de 2026. Llegarán así a la calle Recoletos, que ha ido sumando restaurantes en los últimos años, donde se reencontrarán con vecinos como Al-Mounia, además de sumar mesas como Pelotari o, más recientes, como el asiático Li-Onna, el italiano Noi, Taberna Pedraza, El Barril de Recoletos, Casa Carito o La Vaca y La Huerta.
Dos nombres, dos pesos pesados
En todo caso, Evaristo 33 reflejará la suma del ‘know how’ de Pescaderías Coruñesas y Los 33, ‘marcas’ que pueden catalogarse entre los principales dinamizadores de la hostelería madrileña.
Por una parte, los García Azpíroz —procedentes de familias de arrieros maragatos y anguleros— llevan años creciendo con Grupo Pescaderías Coruñesas. A su tienda abierta al público en Juan Montalvo —que a su vez funciona como distribuidora de pescado y marisco para restauradores y chefs españoles e internacionales—, añaden exitosos restaurantes como los consolidados O’Pazo y El Pescador, Filandón como una de las mesas más demandadas de la ciudad capaz de atender a 300 comensales por servicio, igual que su gastronómico con estrella Desde 1911, abierto en plena pandemia en noviembre de 2021. Fue pocos meses después de que Coruñesas comprara el icónico Lhardy, lo que evitó el concurso de acreedores y posible cierre de la casa fundada en 1839. De hecho, la familia García Azpíroz adquirió el edificio entero del número 8 de la Carrera de San Jerónimo —como adelantó Gastroeconomy el 15 de abril de 2021—, que remodeló para relanzar Lhardy, tanto la tienda de su planta baja, como su restaurante del primer piso —donde incluso han reeditado su famoso cocido Lhardy—, mientras emplean esta marca para su linea de catering y eventos.
Hay más proyectos sobre la mesa para la saga hostelera de origen leonés, que ya alcanza la cuarta generación con Diego García como CEO, acompañado de sus hermanas Marta y Paloma García —su hermano Norberto falleció en 2017—. Son los hijos de Evaristo García —fallecido en 2020— y Mª Juliana Azpíroz; desde pequeños, solían trabajar en Navidad y en vacaciones de verano en la tienda de Recoletos y, tras su mudanza, en la actual de Juan Montalvo.
Lo más inminente para el grupo es Lhardy Wellington, que el grupo abrirá en el bajo del hotel de la calle Velázquez —donde estaba la cafetería Llave de Oro—, como suma de bistró, cafetería y tienda. A medio plazo, llegará Madrid Teatro, unión de tres edificios propiedad de la familia García Azpíroz —dueña de un potente patrimonio inmobiliario— en el entorno de la Plaza de Canalejas (Casa Allende, Teatro Reina Victoria y Edificio Meneses), para “crear un complejo hotelero con teatro propio, donde, además, tendrá cabida una gran oferta gastronómica”. A su vez, han puesto en marcha la finca Granja de los Monjes, en El Bierzo, donde reivindican sus raíces leonesas para cerrar el círculo del grupo familiar con un huerto para autoabastecer sus restaurantes —venden algunos de sus productos en una tienda abierta en septiembre en un invernadero en Filandón— y con viñedos donde quieren “hacer el mejor vino blanco de España”, con el prestigioso enólogo Raúl Pérez.

Por su parte, Los 33 es el proyecto abierto a mediados de 2022 por Sara Aznar y Nacho Ventosa en la Plaza de las Salesas —en el local que fue el pub irlandés Finnegans—. Tras trabajar en El Viajero —conocido local de La Latina fundado por los padres de Sara— y atesorar experiencia en otros sectores —Ventosa tiene una larga experiencia en Warner Music y ambos lideran su agencia 4/4 Comunicación, que trabaja para marcas de lujo—, crearon un concepto de “parrilla sin protocolos” con Los 33. Fue a raíz de los formatos en torno al fuego que veían en sus viajes a Uruguay —“por un Bikini a la brasa, se desató la locura”, han contado—. Así, defienden un formato a la carta a precios moderados, basada en productos pasados por la parrilla, en un precioso y acogedor espacio, cuidado al detalle con la iluminación como “actor principal” entre barra alta, mostrador asomado a una parrilla, mesas, sofás, más de 3.000 vinilos y equipo de sonido analógico. Sin letrero en la puerta, llenan sus mesas a dos meses vistas —“Las reservas se abren cada día a las 00.00 horas para esa misma fecha dos meses en adelante”, advierte su web, donde la única opción es apuntarse en lista de espera.
De la alianza entre los García Azpíroz y los dueños de Los 33, llegar en un año Evaristo 33, que no aparenta vocación de ‘fine dining’, pero sí de excelencia y visión moderna del negocio hostelero, y que seguro será una de las grandes aperturas de la escena culinaria madrileña a finales de 2026.

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