Saddle abrirá en primavera en el antiguo Jockey

El espacio que albergó el icónico restaurante madrileño hasta 2012 se convertirá en un nuevo concepto gastronómico de lujo, bajo un ambicioso proyecto promovido por un grupo de inversores españoles. Con interiorismo de Studio Gronda, sus 1.600 metros cuadrados se repartirán en 3 plantas, como suma de varios formatos: The Restaurant (comedor de 25 mesas), The Lobby Bar (coctelería con carta más ‘casual’) y The Rooms (privados). Un equipo de profesionales españoles, liderado por Carlos García Mayoralas (ex Dani García), tiene como objetivo convertir Saddle en “un clásico contemporáneo de la restauración madrileña”.

Fue destino clave de comidas de negocios en Madrid: Jockey era el restaurante fundado por Clodoaldo Cortés en 1945, que cerró en el verano de 2012 (tras varios intentos por reflotar el negocio, incluida una ampliación de capital en 2011). Esta primavera, el local del número 6 de la calle Amador de los Ríos reabrirá para acoger un nuevo y ambicioso proyecto: Saddle.

Este nuevo restaurante, que aspira a “convertirse en un clásico contemporáneo de la restauración madrileña”, es un proyecto impulsado por un grupo de inversores españoles procedentes de diferentes sectores de actividad y que nada tienen que ver con la propiedad anterior en manos de la familia Cortés (definidos desde Saddle como “empresarios nacionales entusiastas del arte de la restauración”, mientras optan por mantener absoluta discreción sobre su identidad).

El icónico restaurante revivirá como Saddle, asumiendo como nombre una palabra vinculada a la hípica (en inglés, significa ‘silla de montar’ o ‘montura’), en homenaje al desaparecido Jockey.

Equipo y propuesta

Bajo un formato de negocio ligado a un restaurante de lujo, la propuesta gastronómica, bajo un doble formato de restaurante de alta cocina y bar-coctelería, se basará en “alta cocina tradicional” ligada a un producto top de temporada y estará defendida por un equipo de profesionales llegados de prestigiosos restaurantes españoles y liderado por Carlos García Mayoralas, director de Operaciones de Saddle y procedente de Grupo Dani García.

La cocina estará a cargo de Adolfo Santos (procedente de Lakasa y con un currículum en el que figuran espacios como el biestrellado Santceloni), como chef ejecutivo.

La sala estará dirigida por Vicente Alonso (que tiene experiencia de El Paraguas) dirigirá la sala; con Israel Ramírez (que ha trabajado en Dani García Restaurante), como director de vinos, a cargo de una bodega con más de 1.000 referencias; y con Pedro Morillas (que ha estado al frente de la oferta de mixología de Amazónico o Platea), como responsable de coctelería.

Así será Saddle

Con interiorismo de Studio Gronda (liderado por Diego Gronda), Saddle está siendo sometido a una remodelación arquitectónica, que estructurará un espacio de 1.600 metros cuadrados en 3 plantas.

En el bajo o planta principal, se situarán The Restaurant, restaurante con una capacidad de 25 mesas (que puede equivaler a más de 70 plazas), en una sala (con cocina vista y lucernario) asomada a un pequeño jardín, una zona donde podría regir un ticket medio de 70 a 100 euros; y The Lobby Bar, con propuesta gastronómica y de coctelería, bajo un formato más ‘casual’ que el comedor (con una carta que podría incluir ostras, jamón ibérico, ahumados y escabeches) y con horario continuado. Esta zona, ubicada nada más traspasar la puerta de Saddle (que el ‘render’ de lea imagen superior refleja), aspira a funcionar como un bar con identidad propia, incluso bajo reserva y con la idea, además, de posicionarse como una de las referencias en la coctelería internacional. En el primer piso, funcionará The Rooms, con 5 privados con recepción independiente y capacidad para entre 4 y 24 personas.

Así, Saddle aspira a “crear una experiencia anclada firmemente en nuestros tiempos, pero impregnada en todo momento de esa elegancia atemporal que le permita acercarse a la grandeza y longevidad de su antecesor”, señalan fuentes del restaurante.

Sin duda, se trata de una de las aperturas más esperadas de 2019 en Madrid, ya que implica el ‘regreso’ de uno de los grandes espacios de la restauración del mercado madrileño (aquí puedes leer nuestra agenda de novedades gastronómicas en 2019).

Potente inversión

La inversión en Saddle no ha sido comunicada, pero fuentes sectoriales apuntan que puede ser una de las más elevadas del mercado gastronómico en los últimos tiempos, con referencias como A’Barra, que supuso unos 7 millones de euros; Carbón Negro, 2 millones; y la mudanza de Coque de Humanes a Madrid (en el local del antiguo Archy). Como curiosidad del pasado, en el otoño de 2010, la familia Cortés, dueña de Jockey y entonces también de Club 31, inició un proceso de búsqueda de socios, que atrajo el interés de empresarios como Arturo Fernández y el financiero Juan Abelló, que finalmente desistieron de la compra, en una operación que valoraba el restaurante en 6 millones de euros, incluidas las nóminas de sus 32 empleados y una deuda de hasta 2 millones).

En el nuevo espacio, parece que desaparece el banco corrido que fue emblema de Jockey (en la imagen de arriba, la sala principal de este mítico negocio hostelero madrileño) y del que se decía que favorecía el cierre de negocios y operaciones entre los altos directivos y empresarios que formaban parte de su clientela. Sin embargo, Saddle aspira claramente en destino de comidas de negocios, bajo un concepto actualizado de restaurante de lujo y bajo los códigos de elegancia de la hostelería de ciudades cosmopolitas como Nueva York o Londres.

Fuente de las fotos: Saddle, redes sociales de Saddle y Jockey.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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