Yango Urban Food, la comida callejera de Carles Abellan

El cocinero catalán lanza este formato urbano, que convierte la ‘llonganissa’ catalana a la brasa en el principal ingrediente de una carta de nueve ‘hot dogs’, aderezados con salsas y toppings de nueve cocinas internacionales. Es decir, se suma a la gastrotendencia ‘glocal’. Yango Urban Food arrancará en un mes con un local en el Mercado de La Boquería en Barcelona, que se apoyará en una fórmula itinerante de ‘foodtruck’, destinada a ‘girar’ por los festivales de música en Cataluña.

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Es una fórmula de comida callejera (‘streetfood’) urbanita y además, es el último formato de negocio ideado por Carles Abellan. Se llama Yango y, bajo este exótico nombre, esconde, a través del juego de la pronunciación, un homenaje a un producto catalán: la ‘llonganissa’. “The catalan ‘yangonissa’ traveling around the world”. Este embutido de cerdo asume la función de salchicha como un concepto de ‘hot dog’, que dará lugar a un local y un camión de comida.

Gastroeconomy_Yango by CarlesAbellan5Con el subtítulo ‘Urban Food’ (comida urbana), Yango sumará así un doble formato: por un lado, arrancará en mayo con un espacio en el Mercado de La Boquería, en Barcelona; y, por otro, con un camión de venta de comida, los denominados ‘foodtruck’, que se estrenará con una ‘gira’ en los festivales de música de este verano en Cataluña (incluido, en principio, Primavera Sound, entre otros). “Urban Food Restaurant”, define la página de Yango en Facebook.

¿Eje principal de la oferta de Yango Urban Food by Carlos Abellan? “Un bocadillo de ‘llonganissa’ a la brasa, con la receta de nueve países a través de ingredientes, salsas y ‘toppings’”, detalló Carles Abellan, en su taller en Alimentaria Experience, la ‘sección’ organizada por GSR dentro del gran salón de la alimentación celebrado esta semana en Barcelona. “Hemos huido del concepto de butifarra, con un espíritu internacional de viajar. Es un bocadillo muy mundano con un punto más y con una imagen urbana y callejera”, añadió el cocinero, dueño de un grupo empresarial, que suma 150 empleados, a través de cuatro restaurantes en la Ciudad Condal: Comerç 24, Tapas 24, Bravo 24 y Suculent. A ellos se uenn un negocio de catering y dos chiringuitos de playa: La Guingueta de la Barceloneta y La Guingueta de Bogatell (ver aquí un post de Gastroeconomy sobre los conceptos de negocio de Carles Abellan).

Yango es el último proyecto de su empresa, que, además, afrontará en breve un proyecto en Sevilla (Ena Sevilla) y otro (un Tapas 24) en Montreal. “En un mes, abrimos Yango en La Boquería”, avanza Abellan, que aclara: “Tratamos de huir de la idea del ‘foodtruck’ como un concepto americano. Yango es mucho más”, señala.

Gastroeconomy_Yango by CarlesAbellan3La carta de Yango

De acuerdo con esta fórmula, la ‘llonganissa’ se cocina en Josper, un horno con brasa (una máquina que, sin duda, parece el sueño de cualquier cocinero), que otorga cierto sabor a humo a la salchicha. En función de su ‘apellido’, cada perrito caliente se adereza con salsas y toppings. Así es la carta: ‘Barcelona’, con berenjena y pimientos asados, menta fresca y ‘all-i-oli’; ‘New York’, con cebolla crujiente, pepinillo, kétchup y mostaza; ‘México’, con pico de gallo, salsa verde, jalapeño y lima; ‘Perú’, con salsa huancaína, ají amarillo, cebolla morada y cilantro; ‘Alemania’, con chucrut, pepinillo, cebolla crujiente y mostaza; ‘Shanghai’, con salsa ‘hoisin’, cebolla tierna, pepino encurtido y sésamo; ‘Thailandia’, con picadillo ‘Hanoi’, cebolla tierna, zanahoria, hierbas thai y ‘sriracha’ (salsa picante del sudeste asiático); ‘Japón’, con shiso morado, shitake, cebolla terna y pepino ‘sunomono’ (ensalada); y ‘Grecia’, con queso feta, tomate, ‘tzatziki’ (salsa de yogur), orégano y aceituna Kalamata (en las imágenes de la galería de fotos al final de este reportaje, se pueden ver varias recetas de estos perritos calientes globalizados).

“Puede que 9 tipos de bocadillos ya sea demasiado, porque manejamos más de 42 ingredientes; y, por eso, es posible que 7 acabe siendo un buen número para la oferta”, señala Abellan, que, en todo caso, está uniendo lo local y lo global en su propuesta de ‘streetfood’ (cocina callejera), bajo una gastrotendencia ‘glocal’, que también aplica en otros conceptos como Comerç 24 o Suculent.

Gastroeconomy_Yango by CarlesAbellan2El ensayo de un nuevo concepto

En su chiringuitos de la Barceloneta, Carles Abellan ya ofrecía el pasado verano una propuesta de ‘hot dog catalá’, con varias ‘recetas’ de diferentes países. Hace unos meses, además, el cocinero ya ‘incubó’ el ‘formato Yango’ (aunque aún no bajo este nombre) en Mercat de Mercats, evento celebrado en Barcelona, con una propuesta de ‘hot dogs’. Con todo, Alimentaria ha sido el espacio en el que esta propuesta se ha presentado en sociedad a través de una carta con las nueve recetas españolas e internacionales y un ‘foodtruck’, como un concepto de comida ambulante. Este camión, que cuenta con un Josper en su interior en el que se preparan las salchichas, se abre en un lateral para despachar su oferta en una barra se instala al lado del vehículo.

El lanzamiento en Alimentaria (aquí se puede ver un vídeo de la presentación) dio pistas sobre su precio: 4 euros por ‘hot dog’ y 6 euros con bebida (cerveza Damm). Como seña de identidad, el grupo de Carles Abellan ha ideado una imagen corporativa urbana y colorida, que adopta el ‘foodtruck’ (graffitis incluidos); el ‘packaging’, con bandejas, cajas y bolsas para llevar en formato ‘take away’; e, incluso, los uniformes del equipo.

Así que, en mayo, Yango Urban Food by Carles Abellan abrirá en el Mercado de La Boquería. ‘Opening soon at La Boquería Market BCN”.

DóndeWebFacebookGrupo Carles Abellan

Yango Urban Food. Mercado de La Boquería. Rambla, 91. Barcelona (Apertura en mayo de 2014)

Yango Urban Food (aún no está operativa)

Más información sobre Carles Abellan en el Directorio de Chefs de Gastroeconomy

Fuente de las fotos: MFG-Gastroeconomy y Página de Yango Urban Food en Facebook.

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Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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