Cañota, Rías de Galicia en versión tapeo

10 barras de tapas contemporáneas en Barcelona (4) / Cañota

Lleva el sello de un prestigioso apellido en el gastrosector barcelonés: Iglesias, saga propietaria de Rías de Galicia. En 1986, Cándido Iglesias, cabeza de esta familia, abrió esta marisquería en la Ciudad Condal, a donde este empresario gallego llegó con 14 años. Los últimos dos años han sido intensos para los Iglesias: en 2011, los hermanos Juan Carlos, Pedro y Borja Igleias (segunda generación de esta familia) se aliaron con Ferran y Albert Adrià para abrir Tickets (restaurante de tapas) y 41º (coctelería y restaurante); en noviembre pasado, Rías de Galicia celebró sus bodas de plata; y, también el pasado otoño, afrontaron la remodelación de Cañota. Además, serán socios de Albert Adrià en el nuevo restaurante de cocina mexicana que el chef abrirá próximamente en un local cercano al Mercado de la Boquería.

Cañota era una brasería hasta hace unos meses que los hermanos Iglesias decidieron convertirla en en “una opción más económica de cocina casera y tradicional”, autopresentada como un bistró y una “casa de tapas”. Su denominación en catalán lo deja claro: ‘Casa de Tapes Cañota’. Con un simple lavado de cara que no oculta su anterior decoración clásica, algunos retoques dejan entrever su vocación de modernidad: comics en escaparates de paredes que anuncian su divertida oferta. La carta tiene gracia, está bien construida y, lo más importante, ofrece platos que están muy ricos. Para empezar, a la mesa llega un cesto con pan tostado y tomate, con aceite de Jaén etiquetado para Tickets. Después, desfilarán tapas como las croquetas de jamón ibérico (1,20 euros por unidad), la ensaladilla rusa (4,80 euros), sus particulares bravas de patata gallega (4,20) hechas con patata hervida y con una salsa diseñada por Albert Adrià, los boquerones en vinagre (1,80 euros, dos filetes), las anchoas (1,80 por filete), el pulpo ‘a feira’ (10,50) o la ‘cajita de los fritos’ (15,20). También hay las denominadas ‘Tapa finish’, las más contundentes pensadas para terminar la comida, como las Costillitas de conejo al ajillo (10,80 euros); arroces (de 14,80 a 18 euros); y las carnes preparada en brasa de carbón, el eje de la antigua oferta de Cañota, como el entrecot de ternera gallega de 400 gramos (18 euros).

En la carta, leerás términos cachondos como el ‘nirtapa’: “un estado de felicidad espiritual compartido con gente que quieres o vas a querer”. Suma tres pasos: “la caña purificadora”, un mínimo de diez tapas y “pagar a escote o a pachas”. Algo a tener en cuenta: hay un top semanal de tapas con las más vendidas; podrás ver el ránking expuesto en el local.

De postre, están las recreaciones de ‘polos de leyenda’ como el ‘Colajet’ o el ‘Frigopie’ (2 euros) y dulces como el flan ‘gigante’ de huevo (5,20 euros). La bebida suma la oferta de cerveza Damm (su caña cuesta un euro) y una selección de vinos. Tiene terraza y, de 16.00 a 19.30, opera la ‘Tarde de tapas’, un formato muy bien pensado que se basa en propuesta más limitada de tapas para picotera entre horas.

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DóndeWebPrecio medioHorario

Casa de Tapes Cañota. Lleida, 7. Barcelona. Tel. 93 325 91 71

de 20 a 40 euros

Cierra los domingos por la noche y los lunes todo el día

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Acerca del autor



Estudié Empresariales, pero siempre he trabajado como periodista, título que espero seguirme ganando cada día. Escribir es lo que más me gusta. Antes, sobre economía; y, desde hace quince años, sobre gastronomía, algo que casi me inventé como vía de escape y que, al final, se convirtió en mi trabajo. En abril de 2011, decidí pasar a la vida freelance y, el 30 de julio de ese año, lancé este portal, mientras colaboro en varios medios. Gastroeconomy aspira a ser un proyecto mucho más rentable que su actual sostenibilidad económica. En Instagram, soy @mfguada”.

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