Cierres en el gastrosector

Decálogo anticrisis en el gastrosector (2)

Sí, una de las consecuencias de la caída del consumo ha sido el cierre de varios establecimientos. En el otoño de 2011, dijeron adiós varios locales de renombre en Madrid como Príncipe de Viana y La Broche (una estrella Michelin en el Hotel Occidental Miguel Ángel), en el que su chef, Ángel Palacios, aplicó un recorte del 40% en los precios e introdujo menú ejecutivo por 28 euros unos meses antes. Se sumaban a la clausura previa de otros espacios como Nicolás, Las Cuatro Estaciones y Mandi y se unían a otros registrados durante el año pasado, como El Cenador del Prado, Balear, Moaña, Zorzal, Alboroque, La Ventura La Galerna de Pablo, Robata, Thaï Gardens, Mezzogiorno, Boccondivino.

En el verano de 2011, Víctor Enrich, ex auditor convertido a chef y un caso citado por ‘The New York Times’, cerró su local de alta cocina y de El Atelier d’Enrich, en La Moraleja, donde abrió entonces El Taller de la Hamburguesa y, hace dos meses, El Prat&Co. En un año escaso, echaron el cierre más de cuarenta establecimientos madrileños, con un precio medio de 50 a 80 euros.

Además, el pasado febrero, Alberto Chicote abandonó Nodo, que por ahora permanece cerrado, y se desligó empresarialmente de Benjamín Calles; y Sergi Arola  lanzó una nueva estrategia empresarial para su casa madre en Madrid, con la eliminación del apellido ‘Gastro’, la introducción de una carta que se sumó a los menús, precios más moderados y un menú de mediodía por 49 euros. Mientras, la asesoría de Andrés Madrigal en Sukothay, reconvertido tras una reforma en Bistró Sukothay para acoger la oferta de este chef, ha durado poco más de tres meses. Ahora, Madrigal está centrado en su nuevo proyecto: Asgaya.

En Barcelona, Drolma (una estrella Michelin), con Fermí Puig al frente y ubicado en el Hotel Majestic, cerró en el otoño de 2011, igual que Lluçanès, con una estrella en el Mercado de la Barceloneta, liderado por Ángel Pascual. Hace diez días, NH Hesperia anunció la ruptura del acuerdo con la familia de Santi Santamaria en la dirección gastronómica de EVO, el restaurante del Hotel Hesperia Tower en Hospitalet de Llobregat (Barcelona).

En pocos meses, Valencia fue una de las ciudades más castigadas con los cierres de Arrop, de Ricard Camarena; Óleo, de Vicente Patiño; Ca Sento, de Vicente Aleixandre; y Torrijos. En Mallorca, chef Gerard Schwaiger anunció en febrero la reconversión de Tristán en un concepto informal, lo que en la práctica supuso su renuncia a la estrella que tenía hasta ese momento.

La ruptura de alianzas y asesorías parece estar, por desgracia, a la orden del día bien por desacuerdo en la gestión, falta de rentabilidad y diferencias de mentalidad entre los socios. El 31 de julio, cierra un espacio nacido hace un año y que prometía convertirse en uno de los ‘meeting point’ interesantes desde el punto de vista gastronómico en Madrid: Kirei, fruto de la alianza entre Grupo Vips con Kabuki y Sudestada como una preciosa zona de barra y mesas en el escenario del antiguo teatro que hoy alberga el multiespacio Teatriz, remodelado hace un año y entre cuyas grandes apuestas estaba este acuerdo con los socios del restaurante japonés y del local de cocina asiática (ambos en Madrid). Kirei, que sumaba la oferta gastronómica de Kabuki con algunos platos de Sudestada y los cócteles de este último, nació hace menos de un año, en septiembre de 2011 como eje central de la flamante reapertura de Teatriz. Según el comunicado hecho público el 30 de julio, Grupo Vips y Kabuki y Sudestada «han decidido conjuntamente no renovar el acuerdo de colaboración, firmado hace un año, dentro del marco del proyecto de relanzamiento del restaurante Teatriz». Se refieren a una «decisión tomada de mutuo acuerdo». Este comunicado aclara que «el contrato entre ambas partes contemplaba la posibilidad de su rescisión al final del primer año y la actual coyuntura económica ha hecho que ambas partes hayan tomado la decisión de no prorrogarlo. Desde Vips, se ha señalado que, a finales de septiembre, se lanzará el nuevo concepto que sustituirá a Kirei.

“Va a haber una reconversión brutal en la restauración media y alta en España”, auguraba Ferran Adrià, en octubre de 2011. En el gastrosector, se apunta al próximo cierre de locales en urbes como Madrid con nombres emblemáticos flotando en el aire. Y los citados son los casos más sonados, pero no los únicos; el gastrosector más ‘anónimo’ sufre cada día la crisis.

Fuente de la foto: Nodo

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Acerca del autor



Estudié Empresariales, pero siempre he trabajado como periodista, título que espero seguirme ganando cada día. Escribir es lo que más me gusta. Antes, sobre economía; y, desde hace quince años, sobre gastronomía, algo que casi me inventé como vía de escape y que, al final, se convirtió en mi trabajo. En abril de 2011, decidí pasar a la vida freelance y, el 30 de julio de ese año, lancé este portal, mientras colaboro en varios medios. Gastroeconomy aspira a ser un proyecto mucho más rentable que su actual sostenibilidad económica. En Instagram, soy @mfguada”.

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