La gastronomía ya tiene un plan (y es del Gobierno)

El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) presentó el lunes el Plan Internacional de la Gastronomía Española. ¿Cómo se ha elaborado, cuáles son sus objetivos y qué 10 medidas prevé? Es la primera vez que España aborda la elaboración de un plan público específico sobre gastronomía, con la peculiaridad de que su principal objetivo —“España va a transformar el reconocimiento gastronómico en liderazgo mundial”—, ya se consiguió y se sigue consiguiendo desde el lado de la iniciativa privada —chefs, productores y empresas—, sin ayudas públicas, ni estrategias de ningún Gobierno. Para Ferran Adrià, la presentación del plan “es un momento histórico que hay que aprovechar”.

Ferran Adrià lleva años y años reclamando una estrategia nacional de gastronomía para España, petición sobre la que redobló aún más su insistencia en el contexto de la pandemia. Siempre bajo un argumento: la gastronomía española ha conseguido en las dos últimas décadas una potente visibilidad internacional y posicionarse como una de las más influyentes en el contexto global y eso se ha conseguido sin una estrategia oficial de apoyo público.

No es exactamente una estrategia, pero el lunes se dio el primer paso en línea con la petición de Ferran Adrià. El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA) presentó el Plan Internacional de la Gastronomía Española. Planteado como “una iniciativa estratégica para reforzar su papel [de la gastronomía] como motor cultural, económico y social del país”, es la primera vez que España aborda la elaboración de un plan sobre gastronomía como algo independiente de sus estrategias de alimentación y turismo.

Así, se reconoce un lector que KPMG cifró en enero de 2025, a través de un colaboración de la Real Academia de Gastronomía: la gastronomía tiene un peso del 27,4% en la economía española, con una contribución de casi 375.000 millones de euros y más de 7 millones de empleos —un 37% del mercado laboral español—. Este cálculo es el resultado de concebir el sector con visión 360º, que abarca producción, industria de alimentación y bebidas, distribución alimentaria mayorista y minorista y hostelería. “En los últimos años, la contribución socioeconómica de la gastronomía ha aumentado de forma significativa”, recalcó KPMG.

Es en ese jugoso filón de la economía donde los políticos ponen ahora el énfasis. El plan, que forma parte de la Estrategia Nacional de Alimentación (ENA), presentada hace un año, contempla en parte la suma e integración de actuaciones y medidas incluidas durante años en una variedad de estrategias y planes de alimentación o turismo dictados por organismos públicos, con especial protagonismo de entidades como ICEX (Instituto de Comercio Exterior) o Turespaña. El plan presentado pone todo eso en orden y lo completa. “El objetivo es sumar esfuerzos, dar coherencia a lo que ya se está haciendo y proyectar una visión de futuro ambiciosa, inclusiva y transformadora de la cocina española, alineada con los grandes retos de nuestro tiempo”, han dicho desde MAPA, que recalca el objetivo de dirigir el plan al “posicionamiento internacional” de la gastronomía española.

En un acto celebrado en el Lucernario Este del Palacio de Fomento, sede de MAPA, se reunieron representantes del sector gastronómico español (chefs, hosteleros, empresarios de alimentación, bodegueros, periodistas…), que en muchos casos han participado en los grupos de trabajo que MAPA convocó el pasado otoño para recoger preocupaciones e ideas de profesionales de esta industria. Además, abrió una consulta  pública online para recabar opiniones a tener en cuenta en la elaboración de este plan. “Un plan pionero, desarrollado junto al sector de la restauración y la gastronomía, que nace con una ambición clara: apoyar tanto a los grandes referentes internacionales como a pequeños productores, investigadores y formadores de un sector cada vez más diverso, innovador y sostenible”, define el MAPA, que aprovechó el domingo —un día antes— para postear vía su cuenta en Instagram el anuncio del plan hoy y, de paso, solo sus lineas generales.

“Hemos trabajado de manera sistemática con todos los agentes del sector; después, vino el análisis, también del impacto económico del sector; y, por último, lo más difícil, ponerlo en orden […]. Se ha hecho con unidad de acción y se ejecutará bajo la misma unidad de acción […]. No olvidemos que el talento español está repartido por todo el mundo”, enfatizó José Miguel Herrero, director general de la Industria Alimentaria del MAPA y claro impulsor de este plan —que hay que reconocer que también sale adelante por su amor por la gastronomía—.

Cuatro ejes, diez medidas

Así, “más de 120 profesionales del sector han aportado su conocimiento y experiencia para definir las acciones clave que se implementarán mediante programas anuales con objetivos claros y medibles”.

Cuatro son los “ejes de actuación” del plan “para reforzar la gastronomía española a nivel internacional” y concebido como “una iniciativa estratégica para reforzar su papel [de la gastronomía] como motor cultural, económico y social del país”. Uno, centrado en ‘formación, talento y conocimiento’; dos, ‘presencia internacional y mercado’, dirigido a “transformar prestigio, consumo y oportunidades comerciales”; tres, ‘turismo, cultura y legado’, para “cerrar el ciclo de experiencia, fidelización y patrimonio”; y, cuatro, “marca país gastronómica”, para “dotar a la gastronomía de un marco político, narrativo y operativo común”.

Sobre las 10 medidas que el plan articula en formación, internacionalización, turismo y marca país “dirigidas a chefs, productores y empresas del sector”, se puede ver el listado al final de este artículo.

La suma de la decena de medidas no se materializa, al menos por ahora, en una cifra de inversión prevista derivada de las medidas planteadas, que, según MAPA, sí se va a calcular con el objetivo de anunciarse en unas semanas. Según el Ministerio, el plan no tiene que pasar, ni va a pasar, por la aprobación del Consejo de Ministros. “El plan nace para ordenar, reforzar y proyectar lo que queremos ser”, ha dicho Herrero.

Plan con un objetivo ya conseguido (desde el lado privado)

Ese objetivo de “reforzar la gastronomía española a nivel internacional” no deja de sonar casi elocuente cuando, aparte del peso y del reconocimiento de productos nacionales de alimentación —aceite de oliva, jamón ibérico, vino…—, algunos de los mejores restaurantes del mundo y los chefs más influyentes han sido españoles en los últimos años. Ferran Adrià, presente en la presentación del plan y valedor del proyecto, fue portada del Magazine de ‘The New York Times’ en 2003: el titular ‘Nueva Nouvelle Cuisine’ fue un de inflexión en la historia de elBulli y la gastronomía española.

Así, elBulli lideró en cinco ocasiones la lista The World’s 50 Best Restaurants, que El Celler de Can Roca encabezó dos veces (2013 y 2015) y Disfrutar, una, hace tan solo dos años (en su edición 2024). Además, España está entre los países con más peso en este ránking, con cuatro restaurantes en el Top 50 y hasta 9 en el Top 100, aparte de los tres ex líderes mundiales con un puesto vitalicio en ‘Best of the Best’. Hay otras clasificaciones que corroboran este liderazgo, como The Best Chef Awards que colocó a Dabiz Muñoz (DiverXO) como el mejor cocinero del mundo durante tres años consecutivos, entre 2021 y 2024.

Hay que tener en cuenta que este posicionamiento de chefs españoles en la alta cocina global se ha logrado sin ayudas públicas, ni estrategias de ningún Gobierno, mientras que Ejecutivos de otros países sí han apoyado con fondos públicos la promoción de sus restaurantes para convertirse y/o reforzarse como destinos culinarios globales, con casos como Lima, Copenhague y Bangkok.

A su vez, España fue pionera en formación gastronómica de alto nivel con la creación en 2011 de Basque Culinary Center como la primera universidad especializada en España y artífice pionera en el lanzamiento del primer grado universitario de gastronomía —uno de los pocos en el mundo, en ese momento—, que abrió la puerta a que otros centros crearan su formación universitaria; hoy existe una docena de grados en España.

Los políticos se suben al carro de la gastronomía

“Un trabajo conjunto dentro del Gobierno […]. Se ha dicho que esto era una vieja espera sobre demandas que llevaban mucho tiempo. Me siento orgulloso del trabajo realizado para considerar la gastronomía española como un sector estratégico de nuestra economía, dado el liderazgo sostenido ejercido entre diferentes agentes del sector, incluidos los chefs. Hay que pensar para hacer”, dijo el ministro de Agricultura, Luis Planas. Herrero sí insistió en que el plan urge de un hecho histórico acontecido en el pasado: “Hubo un momento en el que España pasó a marcar tendencia internacional”.

¿Por fin, se han dado cuenta los políticos del filón que tenían en la gastronomía española? ¿Entonces, La gastronomía entra en la mesa y el discurso de los políticos, que se suben al carro de un sector que hoy ya tiene medido su peso económico y que tiene una protagonismo multiplicado frente a hace diez, veinte o treinta años? Es casi gracioso que el titular del Planas marque un objetivo que la iniciativa privada —los chefs, los restaurantes, los productores— han conseguido hace décadas: “España va a transformar el reconocimiento gastronómico en liderazgo mundial” —¿el objetivo no debería ser más bien al revés?—. El liderazgo mundial ya llegó para España hace muchos años sin impacto en los Presupuestos públi,os, ni ayudas. y vía el mejor y más eficiente de los modelos: emprendedores que innovaron y cambiaron la forma de abordar la gastronomía, jugándose su propio dinero.

Es curioso que con tan pocos días de diferencia la gastronomía se haya colado en la agenda de los políticos, ya que el pasado 30 de enero el Ministerio de Cultura de Dinamarca anunció que estudiará “la posibilidad de reconocer oficialmente la gastronomía como una forma de arte”, en ‘Convergence’, cita gastronómica organizada por Rasmus Munk. El chef y copropietario de Alchemist llevaba tiempo reclamando este reconocimiento, que ahora podría regularse en un país consolidado como destino culinario, todo un hito en el contexto global.

Hito clave, según Ferran Adrià

“Solo hay una oportunidad y es esta; no podemos desperdiciarla”, dijo hace meses Ferran Adrià, que se mostró muy satisfecho con la presentación del plan. “Tengo 63 años, llevo 46 en esta profesión, he conocido a todo el modo y hoy es el día más importante para el sector; es un momento histórico que hay que aprovechar”, sentenció el pasado lunes el chef de elBulli, que anunció que Netflix ha comprado la serie “Gènesi”, sobre los inicios de elBulli, que se está rodando en Cataluña. Con la plataforma, Adrià quiere impulsar más proyectos, como “una serie sobre la cocina tradicional española”. Ante el plan, Adrià recalcó que ahora “solo queda currar”.

En este LINK, se puede descargar el Plan Internacional de la Gastronomía Española, de MAPA.

DIEZ MEDIDAS DEL PLAN INTERNACIONAL DE LA GASTRONOMÍA ESPAÑOLA (en cuatro bloques)

Bloque 1. Talento, formación y conocimiento 

Medida 1. Convertir a España
en un hub mundial de formación gastronómica

Medida 2. Consolidar a España como sede permanente de la creatividad culinaria global 

Medida 3. Crear y activar una red global de talento gastronómico español 

Bloque 2. Presencia internacional y mercado 

Medida 4. Internacionalizar la despensa, la cocina y los conceptos gastronómicos españoles 

Medida 5. Impulsar la profesionalización empresarial y la internacionalización efectiva de las empresas españolas 

Bloque 3. Turismo, cultura y legado 

Medida 6. Reconocer la tapa española como patrimonio cultural vivo 

Medida 7. Renovar la experiencia gastronómica del turista 

Bloque 4. Marca país gastronómica 

Medida 8. Unificar la imagen y el relato internacional de la gastronomía española

Medida 9. Integrar la gastronomía en la diplomacia y
la acción exterior

Medida 10. Posicionar la gastronomía como activo estratégico del país

Acerca del autor



“Economista de formación y periodista de profesión, me encanta escribir y, además, comer. GASTROECONOMY nació el 30 de julio de 2011 como un pequeño proyecto personal, a los 4 meses de decidir convertirme voluntariamente en periodista ‘freelance’. Aquí escribo de lo que ocurre en el sector: cambios, novedades, estrategias, tendencias… Se trata de observar para contarlo de la forma más amena y detallada posible. La hostelería, sea un sencillo bar, una casa de comidas o un espacio de alta cocina, equivale a un relevante sector económico que se puede analizar con el mismo rigor y seriedad que cualquier otra actividad, eliminando la frivolidad que, por desgracia, sobra en los últimos tiempos en la gastronomía. A escribir aprendí y aprendo con la práctica y porque me enseñaron a hacerlo en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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