Anthony Myint, de ZeroFoodprint, ganador de Basque Culinary World Prize 2019

El premio promovido por Basque Culinary Center y Gobierno Vasco, que cuenta con la mayor dotación económica del sector gastronómico global (100.000 euros), recae en Anthony Myint, restaurador estadounidense (en proyectos como Mission Chinese Food), chef y consultor gastronómico, por su iniciativa ZeroFoodprint, que pretende reducir el impacto medioambiental de la restauración. Los miembros del jurado (Mugaritz, El Celler de Can Roca, Azurmendi, Atelier Crenn, Pujol, Cosme y Narisawa, entre otros) se han comprometido a sumarse a la red ZeroFoodprint.

Es artífice de proyectos que han despertado el interés de gastrónomos neoyorquinos y californianos en los últimos años, en torno a una marca: Mission Chinese Food. Pero más allá de sus conceptos  y proyectos gastronómicos (con sedes en Nueva York y San Francisco y con marcas. Como Mission Cantina, Mission Burger, Lt. Waffle o Commonwealth Restaurant), el chef estadounidense Anthony Myint ha dejado claro su empeño en los últimos años por reducir el impacto medioambiental del sector hostelero y de la actividad de los cocineros, con el sueño de lograr una huella cero de carbono.

Por esta iniciativa, ha sido hoy proclamado ganador de Basque Culinary World Prize 2019, premio que cuenta con la mayor dotación del mercado gastronómico global: 100.000 euros, que Anthony Myint deberá destinar a un proyecto de su elección, que, eso sí, “exprese el poder transformador de la gastronomía”.

El premio es el resultado de la reunión de un jurado internacional en California, donde la chef Dominique Crenn ha sido anfitriona, mientras Katina y Kyle Connaughton, de SingleThread, han acogido el encuentro (que, además, incluido la reunión anual del Consejo Asesor Internacional de Basque Culinary Center). Tras el encuentro privado de ayer, el ganador del Basque Culinary World Prize 2019 se ha dado a conocer en un evento que ha tenido lugar en San Francisco, presidido por el chef Joan Roca (presidente del jurado), Joxe Mari Aizega (director general de Basque Culinary Center) y Bittor Oroz (viceconsejero de Agricultura, Pesca y Política Alimentaria del Gobierno Vasco).

El movimiento de Myint

Titulado en Economía y Estudios Asiáticos, Myint es el artífice del proyecto ZeroFoodprint y de The Perennial Farming Initiative, centrada en explorar “la interrelación entre restaurantes y el medio ambiente». Así, como consultor, asesora a empresas alimentarias sobre opciones viables para reducir su huella de carbono e, incluso, sobre cómo ser neutral en emisiones de carbono para llegar una huella cero. Más aún, ha sido el líder de un auténtico movimiento, que ha convencido a decenas de restaurantes de alta cocina en todo el mundo para que se unan a su iniciativa en pro de la sostenibilidad, como Noma (Dinamarca) y Benu (San Francisco).

“El chef Anthony Myint ha sido proclamado ganador del Basque Culinary World Prize 2019 por usar la gastronomía como un motor para afrontar uno de los retos más apremiantes de la sociedad: el cambio climático”, señalan desde la organización. “Combinando investigación y herramientas prácticas, Myint colabora con restaurantes para encontrar soluciones a medida que reduzcan su impacto medioambiental”.

Su último paso en 2019 se ha concretado en The Perennial Farming, iniciativa que permitió “unir fuerzas con el estado de California para lanzar el Programa ‘Restore California’, que brinda a los proveedores y consumidores información transparente sobre la huella ambiental de los restaurantes para que puedan tomar mejores decisiones”. De este proyecto se deriva un listado de restaurantes que pueden ser neutros en carbono o ayudar a los agricultores locales a eliminar el dióxido de carbono de la atmósfera.

En cuanto a sus negocios (aquí puedes leer sobre Mission Chinese), Myint y su mujer, la periodista Karen Leibowitz, incorporó ya en en 2008 el activismo ambiental y social en Mission Street Food.

La reacción de Anthony Myint

Para Anthony Myint, ganador del Basque Culinary World Prize 2019: “Empecé a cocinar porque creo que los restaurantes pueden hacer del mundo un lugar mejor, y convertirme en padre hace siete años me inspiro a explorar cómo pueden afrontar los chefs el cambio climático. Desde entonces, científicos han confirmado que un terreno sano y buenas prácticas agrícolas pueden solucionar el calentamiento global. Estoy realmente emocionado de que el Basque Culinary World Prize ponga el foco en soluciones optimistas dentro del mundo de la alimentación, y estoy increíblemente honrado de representar lo que espero sea el comienzo de un movimiento mucho mayor. Creo que todos los componentes del mundo alimentario, chefs, comensales, granjeros y legisladores pueden aunar fuerzas para crear un sistema alimentario renovable. Los restaurantes tienen la oportunidad de restaurar y de recuperar todo el carbono que estuvo presente en el terreno”.

Finalistas

Anthony Myint ha sido elegido como ganador entre 10 finalistas: Selassie Atadika (Ghana), Siew-Chinn Chin (Malasia/ Estados Unidos) Giovanni Cuocci (Italia), Mario Castrellón (Panamá), Xanty Elías (España), Virgilio Martínez (Perú), Cristina Martínez (México/ Estados Unidos), Douglas McMaster (Reino Unido) y Lars Williams (Estados Unidos/ Dinamarca), aparte de Anthony Myint (Estados Unidos). “La selección refleja el alcance actual de un movimiento internacional y multiplicador iniciado por pioneros con décadas de trabajo transformador como Dan Barber, Rene Redzepi, Jamie Oliver, Alice Waters y José Andrés, entre otros personajes inspiradores”, señalan desde la organización.

En 2018, el Basque Culinary World Prize fue otorgado al chef escocés Jock Zonfrillo, por su trabajo con pueblos aborígenes en Australia; en 2017, a la chef colombiana Leonor Espinosa, por su proyecto que reivindica el saber ancestral de poblaciones colombianas con Funleo; y, en 2016, a la venezolana María Fernanda di Giacobbe por su iniciativa basada en la educación, el emprendimiento, la investigación y el desarrollo, que se articula en torno al cacao como fuente de identidad, cultura y riqueza económica en Venezuela.

El jurado se suma a ZeroFoodprint

El jurado, presidido por el chef Joan Roca (Celler de Can Roca), ha contado con miembros como Massimo Bottura (Osteria Francescana), Manu Buffara (Manu), Eneko Atxa (Azurmendi), Dominique Crenn (Atelier Crenn), Yoshihiro Narisawa (Narisawa), Andoni Luis Aduriz (Mugaritz), Enrique Olvera (Pujol), Trine Hahnemann (Hahnemanns Køkken), Katina y Kyle Connaughton (SingleThread), Tucker Taylor (Jackson Family Wines) y Jock Zonfrillo (Orana), vencedor del Basque Culinary World Prize 2018.

“En lugar de contribuir al problema del cambio climático, la gastronomía puede ser parte de la solución. Más que un llamado a tomar conciencia, Anthony Myint hace un llamado a la acción brindando herramientas concretas para que nuestro gremio reduzca su impacto en el medio ambiente y forme parte activa dentro de los esfuerzos colectivos que se requieren para abordar una problemática tan universal como esta y ser parte del cambio”, ha dicho a través de un comunicado Joan Roca, presidente del Jurado del Basque Culinary World Prize.

Por cierto, los miembros del jurado (Mugaritz, El Celler de Can Roca, Azurmendi, Atelier Crenn, Pujol, Cosme y Narisawa, entre otros) se han comprometido a sumarse a la red ZeroFoodprint.

El Basque Culinary World Prize es un premio en el que realmente creo. Es un reconocimiento de cómo la gastronomía puede ser más; de cómo puede convertirse en una herramienta para innovar y mejorar la educación, la salud, la investigación, la sostenibilidad y la filantropía. Como chef, siento que tengo la responsabilidad de hacer todo lo que esté a mi alcance para ayudar a transformar la sociedad a través de lo que hago, de hacer cambios más allá de la cocina. Me alegro de que el Basque Culinary World Prize busque reconocer esa labor y esos esfuerzos realizados por chefs de todo el mundo», ha afirmado Dominique Crenn, miembro del Jurado y anfitriona del evento.

Fuente de las fotos: Basque Culinary Center.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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