Tiradito, cocina peruana con el sello de Jaime Pesaque en Madrid

El chef limeño firma la carta con la que arranca este nuevo concepto informal de platos del país andino, que suma una apuesta por el pisco y que reemplaza a Wakathai en el local de la calle Conde Duque, en la capital.

Gastroeconomy_TiraditoMadrid

Acaba de abrir sus puertas en el local ocupado hasta ahora por Wakathai en la calle Conde Duque, supone la incorporación de un nuevo espacio de cocina peruana en la oferta madrileña y, además, tiene el interés de llevar la firma de uno de los chefs limeños en ascenso en los últimos años: Jaime Pesaque. Se llama Tiradito y materializa una propuesta informal de auténticos sabores peruanos, a precios moderados y fiel al recetario del país andino.

Gastroeconomy_TiraditoMadrid_JaimePesaque y OmarMalpartidaJaime Pesaque es un cocinero que en pocos años ya ha construido un ‘conglomerado’ gastroempresarial. Formado en la sede parisina de la escuela Le Cordon Bleu y en el Instituto Culinario para Extranjeros en Italia (Istituto Culinario Italiano Per Stranieri, ICIF), el chef realizó ‘stages’ en espacios como El Celler de Can Roca y trabajó en restaurantes de su país como Al Grano, al tiempo que actuó como representante de la gastronomía peruana en eventos internacionales. En el restaurante Mayta, en Lima, es donde el chef lanzó su propia propuesta gastronómica. Convertido en su sede central, cuenta con otro local del mismo nombre en Hong Kong, abierto el pasado marzo (ver 15 pistas de Diego Guerrero en Hong Kong), mientras lidera varios negocios a través de acuerdos de asesoría y dirección gastronómica: Nuna, en Punta del Este (Uruguay); Calle del Medio, en Cuzco (Perú); y tres locales de Suviche, un formato que combina sushi y ceviche en Miami (gestionados con un socio local). Además, el chef estudiar abrir un restaurante en Londres.

Gastroeconomy_TiraditoMadrid_Ceviche mixtoLa carta en Tiradito

En el caso de Madrid, Tiradito arranca con una carta diseñada por Jaime Pesaque, que canaliza este trabajo a través de una asesoría. “He diseñado esta carta inicial, que ahora ejecutará Omar Malpartida, un chef que ha trabajado conmigo en otros proyectos”, explica Pesaque, que ha estado en Madrid estos últimos días para preparar la apertura del restaurante y realizar la denominada ‘marcha blanca’ (prueba de los platos por amigos y clientes para lanzar el nuevo concepto).

Tiradito se autodefine como “Cocina Peruana y Pisco Bar”; es decir, suma, por un lado, una propuesta de platos peruanos; y, por otro, una carta de piscos (aguardiente producido en este caso en Perú), que, además, da lugar a una fórmula de coctelería (con precios de 7 a 8 euros y con opciones como el Pisco sour clásico, el Chilcano de coco o hierba limón o el Maracuyá sour). “El pisco de la casa será ‘Pisco 1615’, pero habrá otras marcas premium a medida que las encontremos en Madrid, ya que el espacio tiene vocación de Pisco Bar”, avanza Paola Pisano, que actúa estos meses como consultora de Tiradito para apoyar el lanzamiento del nuevo concepto. Para redondear esta oferta de bar, Pesaque firma unos macerados de pisco, que irán cambiando según las estaciones, con ‘sabores’ como maracuyá, jengibre o coco.

Gastroeconomy_TiraditoMadrid_Aji de gallinaPara comer, la carta de Tiradito contempla seis apartados, dedicados a Tapas Criollas, con opciones como la Causita, receta de patata majada y ají amarillo elaborada en este caso con tartar de salmón (9,5 euros), o el Solterito de quínoa, entrante frío típico de Arequipa (8,90); Ceviches, como el Mixto, con pulpo, langostinos, conchas y calamares (15,50 euros); Tiraditos, como el Limeño, preparado con corvina (13,50); Wok, como el Lomo saltado (12,90 euros); las recetas bautizadas como Especiales, con opciones como el Arroz con pato (15,90 euros) o el imprescindible Ají de gallina (11,90); y los Postres, como el Suspiro de limeña (5,90). Todos los platos están bastante bien explicados en la carta. Una carta de vinos con unas treinta referencias (españolas e internacionales), aparte de los cócteles y cinco tipos de cerveza (incluida Cusqueña), completa la propuesta de Tiradito.

Gastroeconomy_TiraditoMadrid2En Tiradito, se puede comer por un tícket medio de 25 a 40 euros. Además, dispone de dos menús: Degustación (dos entrantes, un principal y un postre), por 25 euros; y Gourmet (tres entrantes, dos principales y un postre), por 40 euros.

El establecimiento, situado en el inquieto barrio de Conde Duque, cuenta con terraza y tiene entre sus planes ofrecer ‘brunch’ y comida para llevar en formato ‘take away’. Gracias a su horario continuado (de martes a sábado de 12 de la mañana a 2 de la madrugada; y los domingos, de 12 a 17.00 horas), Tiradito permite comer o picar algo a cualquier hora del día, además de funcionar como bar de piscos, donde se puede tomar una copa en ‘afterwork’ o por la noche.

El interiorismo del local, que suma dos salas (la de la entrada, con la barra del bar), ha sido reformado por el estudio de arquitectura Alberola-Martorell. Si lo visitas, fíjate en la foto colgada en una de sus paredes y firmada por director de cine José Luis López Linares, con una furgoneta que anuncia: “Así soy, y qué”; y que tiene vocación de convertirse en emblema de este espacio. Puedes seguir la actualidad del restaurante a través de redes sociales, ya que tiene cuentas en Twitter e Instagram.

DóndeWebHorario

Tiradito. Conde Duque, 13. Madrid. Tel. 91 541 78 76

Cierra los lunes

Fuente de las fotos: MFG-Gastroeconomy y Tiradito.

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Acerca del autor



“Economista de formación y periodista de profesión, me encanta escribir y, además, comer. GASTROECONOMY nació el 30 de julio de 2011 como un pequeño proyecto personal, a los 4 meses de decidir convertirme voluntariamente en periodista ‘freelance’. Aquí escribo de lo que ocurre en el sector: cambios, novedades, estrategias, tendencias… Se trata de observar para contarlo de la forma más amena y detallada posible. La hostelería, sea un sencillo bar, una casa de comidas o un espacio de alta cocina, equivale a un relevante sector económico que se puede analizar con el mismo rigor y seriedad que cualquier otra actividad, eliminando la frivolidad que, por desgracia, sobra en los últimos tiempos en la gastronomía. A escribir aprendí y aprendo con la práctica y porque me enseñaron a hacerlo en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

1Comment
  • Abner Abdhala
    Publicado a las 00:00h, 18 diciembre Responder

    El Pisco no es un aguardiente es un destilado con denominacion de origen peruano

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