Pastelería Mallorca se alía con Fismuler para vender su tarta de queso

Las tiendas de Mallorca en Madrid y su servicio a domicilio despacharán la famosa tarta de queso de Nino Redruello y Patxi Zumárraga. El equipo de Pastelería Mallorca aprendió la receta en Fismuler para conseguir replicar su sabor y textura en su obrador. A través de esta colaboración “más emocional que comercial” entre dos casas emblemáticas y familiares de la hostelería madrileña (Pastelería Mallorca y Grupo La Ancha), se adelanta una tendencia para la hostelería: “dos marcas, que suman, se aportan entre sí y se complementan, colaborando entre ellas”, define Carlos Arévalo, de Pastelería Mallorca, desde donde señalan que “desde hace un tiempo, hemos comprendido que el futuro de la pastelería lo van a marcar los restaurantes y el tipo de postres que allí se consumen”.

Llevaban casi un año trabajando en un proyecto que materializa la alianza entre dos casas emblemáticas y familiares de la hostelería madrileña, con el objetivo de sellar un acuerdo con potenciales sinergias mutuas en torno a una receta clásica que ha recuperado vigencia en los últimos años en las mesas de la capital.

Pastelería Mallorca, empresa centenaria que lleva varios años inmersa en un proceso de modernización, ha sellado una colaboración con Fismuler (la apertura más reciente de Grupo La Ancha, que abrió este moderno comedor en 2016 y que es dueño de la doble sede de La Ancha, Las Tortillas de Gabino, La Gabinoteca y el delivery Armando), con el objetivo de “elaborar y vender” su tarta de queso. Esta receta, incluida como postre en la carta de Fismuler, se ha convertido en una de las señas de identidad de la propuesta de Nino Redruello y Patxi Zumárraga, al frente de este restaurante cuyas sedes en Madrid y Barcelona han reabierto justo estas semana. 

A partir del 22 de junio, Pastelería Mallorca venderá la tarta de queso de Fismuler en sus tiendas y, a la vez, a domicilio, previo pedido con 24 horas de antelación (a través del servicio a domicilio de la web de Pastelería Mallorca), donde desde hoy está disponible en preventa. Además, se puede consumir en tienda. Con unidades diarias limitadas, el precio es de 4,50 euros por porción y de 29,50 euros la tarta de 6 raciones. 

Desde las dos empresas, señalan que “se trata de una colaboración más emocional que comercial” y añaden que “la tarta de queso Fismuler de Mallorca es el fruto de más de 10 años de amistad y admiración mutua de dos compañías familiares con valores en común, como el trabajo duro, la calidad y el respeto al cliente”. Durante los últimos meses, los equipos de Mallorca y Fismuler han trabajado juntos, con una implicación total en la cocina de Fismuler de Carlos Arévalo, director de Tiendas de Pastelería Mallorca, y sus primos Jacobo y Pablo Moreno. 

Cómo lograr replicar la receta

La cremosa receta es estilo a tartas de queso despachadas en el País Vasco, como la de La Viña, local donostiarra autor de una de las tartas de queso más respetadas del mercado global (por ejemplo,  acaba de hacer su versión Hart Bageri, la panadería danesa vinculada a Noma de Richard Hart, ex Tartine Bakery). Para la tarta de queso de Fismuler que se despachará en Mallorca, se recurre a una mezcla de 3 tipos de queso: fresco, ahumado y azul, que garantiza la textura cremosa y el sabor ahumado, cualidades que el obrador de Pastelería Mallorca ha buscado obtener con el visto bueno de Redruello y Zumárraga para sacar adelante este proyecto.

“Es emocionante ver como esta iniciativa se convierte en una realidad por todo lo que conlleva. Para nosotros esta tarta es el resultado de una historia de evolución y tradición, de amistad y al mismo tiempo de adaptación a los gustos de nuestros clientes”, señala Carlos Arévalo. “Cuando Carlos nos propuso ir un paso más allá poniéndola a la venta en sus pastelerías, no lo dudamos ni un segundo. Teníamos claro que solo en Mallorca Pastelería podrían hacer la tarta con el mismo mimo, cariño y cuidado que le ponemos en el restaurante para conseguir que con cada cucharada los comensales se trasladen a Fismuler estén donde estén”, añade Nino Redruello.

Nuevos caminos

De paso, esta alianza puede estar sentando las bases para un nuevo contexto de la pastelería y hostelería moderna: la posibilidad de generar colaboraciones que nutran a diferentes actores del sector. Así, pese a que sea una alianza más emocional que comercial, sí abre un camino que Arévalo defiende: “Es una muestra de lo que consideramos que nos deparará el futuro de la hostelería: dos marcas, que suman, se aportan entre sí y se complementan, colaborando entre ellas para dar una respuesta óptima a las necesidades de los clientes”, define.

Unión de dos empresas centenarias

El proyecto materializa la alianza entre dos casas emblemáticas de la hostelería madrileña, como señala la presentación que acompaña a esta receta: “Gracias por probar esta tarta que significa la unión de dos familias y empresas casi centenarias de la ciudad de Madrid”. A la vez, desde Mallorca, señalan que “desde hace un tiempo, hemos comprendido que el futuro de la pastelería lo van a marcar los restaurantes y el tipo de postres que allí se consumen”.

Será, en todo caso, “la primera colaboración con otra marca tras unos meses complejos para Pastelería Mallorca debido a un contexto sociosanitario especialmente difícil para el mundo de la hostelería”. Fundada en 1931 por Bernardino Moreno y su mujer, María García, con una primera pastelería en la calle Bravo Murillo, el crecimiento llegó en segunda generación con la tienda de Velázquez hasta ir inaugurando más espacios y conceptos y ampliando la oferta.

Fuente de las fotos: Pastelería Mallorca.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

No hay comentarios

Publicar un comentario