Grupo Cañadío se queda con Cafetería Santander

Los hosteleros cántabros Paco Quirós y Carlos Crespo, dueños de Cañadío, La Maruca, La Bien Aparecida y La Primera, reabrirán Gran Cafetería Santander a principios de 2020, con la idea de plantear un formato cafetería puesto al día, con horario continuado y restaurante como formato añadido. Asumen así un local emblemático del centro de Madrid, situado en la Glorieta de Alonso Martínez.

Hace tres días, saltó la noticia: Gran Cafetería Santander cerraba tras 52 años de funcionamiento. Para buena parte de los madrileños, es un local bien conocido: una especie de emblema en la Glorieta de Alonso Martínez, en la esquina de Sagasta con la Plaza de Santa Bárbara, que ha cumplido con el formato de negocio de cafetería de aire setentero desde su apertura en 1967. “Cierra la legendaria cafetería Santander, abierta hace 52 años”, titulaba ‘El Mundo’. “Qué bonito nombre”, escribía Paco Quirós en su estado de Facebook, compartiendo la noticia.

Paco Quirós es, junto con Carlos Crespo, el nuevo propietario de Gran Cafetería Santander, cuyo nombre mantendrán, tras una remodelación planteada para dar a luz “la primera cafetería de Madrid puesta al día”, explica este hostelero cántabro, que confiesa que no se pudieron resistir a hacerse con este histórico negocio del centro de Madrid, ya que, aparte de por ubicación y posibilidades, sumaba el plus de su denominación: Santander, la ciudad de origen de Quirós y Crespo. “Es lo que más nos ha enamorado, aparte de ser una cafetería emblemática ‘de toda la vida’”, reconoce Quirós.

Más presencia en Madrid

Los hosteleros reforzarán su posicionamiento en Madrid, en un mercado en el que han ido proponiendo conceptos siempre bajo propuestas y denominaciones diferentes. Los empresarios llevan varias décadas en la hostelería. Por un lado, Paco Quirós (Santander, 1956) abrió Cañadío en Santander, en 1981, en plena efervescencia de la ‘Nueva Cocina’ exportada del País Vasco a otras regiones como Cantabria. En 2011, “por el vínculo con Madrid tanto a través de madrileños que veranean en Santander, como por mi hijo, que se vino aquí a estudiar”, abrió sede de Cañadío en la capital, siempre aliado con su mujer, Teresa Monteoliva.

El éxito del restaurante entre la clientela madrileña le animó a realizar nuevas aperturas, esta vez asociado con Carlos Crespo Viadero (Santander, 1962), dueño de establecimientos en Cantabria como Bodega del Riojano, Vermutería Solórzano o Pan de Cuco (aparte de participaciones en La Frontera, Little Cueto o La Casona del Judío). Así, Quirós y Crespo se asociaron para abrir La Maruca, en la calle Velázquez; y para proseguir con La Bien Aparecida (2015) y La Primera (2016) -en la imagen de abajo-.

Grupo con estrategia multimarca

Así, su alianza dio pie empresarialmente a la creación de Grupo Cañadío. “Hemos barajado varios nombres como grupo, pero Cañadío es con el que nos parece que más se nos identifica como denominación. Además, está bien que el restaurante de Santander, que es el fundador, nos avale”, explica Quirós, que aclara que “considerarnos un grupo no significa repetir conceptos, ya que siempre abrimos locales diferentes, con ofertas y nombres distintos. Es decir, el crecimiento nunca se realiza repitiendo marca o concepto”.

Nueva Gran Cafetería Santander

Esa misma estrategia multimarca la aplicarán a la nueva etapa de la Gran Cafetería Santander, que asumen en régimen de alquiler con el compromiso de quedarse con el personal del negocio anterior. Mantendrán su nombre, igual que la cartelería y la cornisa de su fachada, que están protegidos. “Queremos rehacer el concepto de cafetería, añadiendo un restaurante, que es lo que mejor se nos da y así, además, aprovechar la noche, donde creemos que podemos atraer a una clientela variada y aprovechar las sinergias de las calles Almagro y Sagasta, que es una zona que se ha animado con Fismuler [abierto por Grupo La Ancha en mayo de 2016, casi enfrente de Cafetería Santander]”.

Con unos 400 metros cuadrados (una superficie parecida a La Maruca), el local se estructura en dos plantas: por un lado, el piso al nivel de la calle conservará la barra acortándola y dándole una forma redondeada, añadiendo comedor para el restaurante, mientras el sótano (que apenas se utilizaba en los últimos tiempos por los anteriores propietarios) acogerá la cocina (hasta ahora, estaba en la parte de detrás de la barra). La idea es aprovechar el aforo actual de 90 personas.

Interiorismo de Tarruella Trenchs

La previsión es estrenar la nueva Gran Cafetería Santander a principios de 2020. “Empezamos las obras ya y esperamos que para enero o febrero de 2020, tengamos operativa la primera cafetería de Madrid puesta al día. Se llamará igual y mantendremos el espíritu de una cafetería”, avanza el hostelero, que, con su socio, ha contratado a Tarruella Trenchs como estudio responsable de la reforma (firmó el interiorismo de La Bien Aparecida y La Primera). “Han hecho un trabajo maravilloso con un recorrido por las cafeterías de los años setenta y sus formas redondeadas. Jugamos un poco con el romanticismo de conservar lo que había y lo que era antes”, dice Quirós.

Oferta de Gran Cafetería Santander

En cuanto a la oferta del nuevo proyecto, “aún la estamos definiendo, pero tendrá nuestra identidad y nuestra cocina como todos nuestros locales y, la vez, como en los proyectos anteriores, su propia personalidad. Haremos una selección de los platos que más nos gustan y añadiremos otros nuevos”, detalla el hostelero cántabro.

En todo caso, la nueva Gran Cafetería Santander incidirá en lo que justo ha sido y quiere seguir siendo: una cafetería. Y eso implica que habrá “una carta de sándwiches, ‘planchados’ y bocadillos, para poder tener un respaldo de la oferta a todas horas”. Bajo un horario ‘non stop’, “trabajaremos el desayuno, también salado, con el que tenemos mucho éxito en La Maruca y La Primera, con tortillas y con tostas”. 

Para Quirós, es fundamental “no perder al cliente que ya tenía la Cafetería Santander, que no debe encontrarse algo muy extraño con la nueva oferta; mientras atraemos a nuevos clientes, quizás, a gente más joven”, sintetiza Quirós, que estima un tícket medio aproximado a La Primera, entre 32 y 34 euros.

Reapertura de locales emblemáticos de Madrid

La reapertura de Gran Cafetería Santander por unos nuevos propietarios (que ya recuperaron el primer piso del histórico Edificio Grassy como La Primera, en el número uno de Gran Vía) se suma a otras reinauguraciones recientes de locales emblemáticos de Madrid, como Café Comercial, hace poco más de dos años, situado en la Glorieta de Bilbao (la siguiente a la de Alonso Martínez), como proyecto de Grupo El Escondite, que mantuvo nombre y, en parte, su concepto de café-restaurante; Riofrío, pastelería-café-restaurante en la Plaza de Colón, reconvertido hace tres años en Habanera por Grupo Larrumba; o la discoteca Archy, que acoge desde agosto de 2017 al biestrellado Coque, de los hermanos Sandoval.

Fuente de las fotos: cuenta en Instagram de Gran Cafetería Santander 1967, Grupo Cañadío y MFG-Gastroeconomy.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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