El fondo Aurica compra un 30% de Larrumba y anima la entrada del capital riesgo en el sector de restauración

El fondo de Banco Sabadell se hace con una participación minoritaria en el grupo hostelero madrileño, dueño de locales como Pipa & Co., Perrachica o Habanera, en un momento en el que el mercado de la restauración atrae movimientos de toma de participaciones, tanto en hamburgueserías, como en modelos creados en los últimos años por jóvenes emprendedores llegados al sector gastronómico.

Una ‘cartera’ de 22 restaurantes situados en la Comunidad de Madrid, con unas 1.600 plazas, un equipo 600 empleados y 5 años de trayectoria. Este era, hasta ahora, el balance de Grupo Larrumba, firma fundadora de restaurantes como Pipa & Co., Perrachica o Habanera, formatos con oferta de corte ‘casual’, encuadrados para algunos bajo la fórmula de ‘ver y ser visto’, que, en ciertos casos, han logrado posicionarse como locales ‘de moda’ con demandadas reservas.

Desde ayer, la historia cambia y añade un capítulo más a este balance: un 30% del capital de Larrumba ha pasado a manos de Aurica Capital, gestora de ‘private equity’ (capital riesgo) de Banco Sabadell, a través de su fondo Aurica III, en una operación asesorada (por el lado de los vendedores) por Arcano en la parte financiera y por Uría Menéndez en la parte legal. Por parte de Aurica, la compra del 30% ha contado con el asesoramiento de la firma multidisciplinar Grant Thornton y del despacho Allen & Overy.

La venta del 30% de Larrumba es el resultado de meses (¿años?) en los que, en los sectores gastronómico y de capital riesgo, se extendieron los rumores sobre la posible venta de un grupo que ha crecido en número de locales a un ritmo realmente rápido, especialmente, en el último año en el ha inaugurado una decena de establecimientos, incluido el multiespacio Rumbo Aravaca (que suma 7 conceptos).

Objetivos de la operación

El 70% restante del capital de Larrumba se mantiene en manos de Fernando Nicolás, Charlie Saiz, Chiqui Calleja, Gonzalo López-Hermida y Jorge Lozano, fundadores ejecutivos, que continúan siendo así accionistas de referencia y, según se explicó ayer, “seguirán liderando el proyecto como máximos ejecutivos del grupo”. En todo caso, hay que tener en cuenta que la estructura societaria de Larrumba hasta ahora ha estado basada en la presencia de varios socios minoritarios que apoyaban a los fundadores ejecutivos (socios en los 22 restaurantes) con participación en uno o varios locales del grupo madrileño.

En todo caso, el objetivo del traspaso del 30% a Aurica, que se oficializará en otoño (“una vez se hayan cumplido una serie de condiciones previas habituales en este tipo de operaciones”), es, por un lado, “seguir consolidando el liderazgo del grupo en España” [pese a que, ahora mismo, Larrumba solo tiene presencia en Madrid] y, por otro, “explorar aperturas en nuevos países”.

Previsiones

Con los datos hechos públicos ayer (calculados “una vez estén abiertos 12 meses todos los restaurantes actuales”), Grupo Larrumba estima una facturación consolidada en el entorno de los 55 millones de euros, con ebitda (resultado bruto de explotación) de más de 8 millones de euros. Y, “aunque la valoración final no ha sido desvelada”, el 100% de Larrumba podría llegar a valorarse en hasta 80 millones de euros “en función de los resultados futuros”.

“Era importante tener un socio como este; hemos tenido una química muy buena. A la vez, los fundadores mantenemos nuestra posición con un 70% del capital, frente a posibles ofertas que nos ofrecían tener participaciones mayoritarias, optamos por la entrada de un socio con una minoría del capital”, argumentan fuentes de Grupo Larrumba, en declaraciones a Gastroeconomy. “Uno de los grupos de restauración de mayor crecimiento en los últimos años en el segmento de restaurantes de lujo accesible”, autodefine la nota de prensa que anunció ayer la operación, planteada como “la entrada de un socio institucional” con el objetivo de apoyar “el desarrollo del grupo”.

Movimientos sectoriales

La operación, adelantada ayer por Cinco Días, supone, en todo caso, un nuevo movimiento en el sector de restauración, que, en el último año y medio, ha sido objeto de varias operaciones protagonizadas por capital riesgo. Ayer mismo, Grupo Rodilla (propiedad mayoritaria de Damm desde 2012, con otras como Café de Indias o Cafés Jamaica) anunció la compra del 75% de Hamburguesa Nostra, firma fundada en 2007 por Carlos Rodríguez (a partir de la expansión de la carnicería fundada por su familia en 1958 en el Mercado de Chamartín, en Madrid). Suma 21 establecimientos especializados en hamburguesa gourmet, con una facturación de 15,7 millones de euros y una plantilla de 350 empleados. La familia Rodríguez continuará como accionista minoritario (Carlos Rodríguez se mantiene como asesor en calidad de producto, I+D+i y formación).

Se suma a otras operaciones recientes en el sector de la restauración. Así, el fondo L Catterton (fondo de capital riesgo de participado por el grupo francés de lujo LVMH) se hizo con el 80% de Goiko Grill, cadena de 44 hamburgueserías en 15 ciudades, fundada por Andoni Goicoechea en 2013, en una operación valorada en 150 millones de euros. Mientras, el fondo Abac Capital, a través de su grupo de restauración Beer & Food, compró el 100% de Tony Roma’s (marzo), Tommy Mel’s (mayo) y La Chelinda (junio). AmRest Holdings, compañía especializada en franquicias de restauración, dueña de La Tagliatella y que pujó por Goiko Grill, adquirió a mediados de julio el 100% del capital de Bacoa Burger, cadena fundada en 2010 con 6 locales.

Hace ya seis años, otra gran operación tocó a otro conocido grupo gastronómico: Rubaiyat, empresa de restaurantes especializados en carne, fundada en 1951 por Belarmino Fernández Iglesias, gallego emigrado a Brasil, en la que, en 2012, Mercapital tomó un 70%, lo que permitió apoyar su expansión internacional en Latinoamérica. Con un local abierto en 2007 en Madrid (en la imagen de arriba), el grupo volvió a manos de la familia en 2017, cuando Belarmino Fernández, hijo del fundador de la cadena, recuperó el 70% del capital con la compra de esta participación a Alantra (fruto de la fusión de las antiguas N+ Mercapital, N+1 y Dinamia).

Arcano, asesor en restauración

La venta del 30% de Larrumba ha sido una operación asesorada por Arcano, firma que se está posicionando como asesor financiero en varias operaciones de capital riesgo del sector hostelero español, con un equipo especializado en restauración. Así, por ejemplo y aparte de operaciones como la reciente venta de Tommy Mel’s o Goiko Grill, esta firma asesoró en enero de 2017 la compra por parte del conglomerado turco Doğuş Group del 40% de Asturcova, por un precio estimado entre 68 y 72 millones de euros por fuentes financieras. Asturcova (conocido como Grupo El Paraguas) es el grupo fundado en 2003 Sandro Silva y Marta Seco, propietarios de El Paraguas, Tenconten, Quintín, Amazónico (en la imagen de arriba) y Numa Pompilio, con 1.250 plazas, 470 empleados, tícket medio de 20 a 90 euros y una facturación estimada de unos 45 millones de euros para 2018. “Es la alianza más importante que se ha hecho en la restauración española”, describió entonces Silva, que ahora prepara la apertura en 2019 de un nuevo espacio en la Plaza de la Independencia, en Madrid, mientras con sus socios turcos proyecta aperturas internacionales en lugares como Londres o Dubai.

Con diferencias en cuanto al tipo de locales y con tícket medio más elevado en los locales de Silva y Seco, El Paraguas y Larrumba coinciden en representar modelos creados en los últimos años por jóvenes emprendedores llegados al sector gastronómico. Eso sí, con otra diferencia: Sandro Silva es cocinero, mientras que los fundadores de Larrumba no eran previamente hosteleros.

‘Private equity’ en hostelería

En el caso de Larrumba, ha podido jugar a su favor un rápido crecimiento en una historia empresarial ultrarápida (su primer local, Pipa & Co., abrió en 2013), que ha otorgado al grupo hostelero poder de negociación con proveedores de referencia, con los que los dueños consiguen buenos precios por su gran capacidad de compra para sus 22 restaurantes. ¿En contra? El éxito que, en su día, registraron Perrachica o Habanera (con semanas de lista de espera para cenar en fin de semana) fue aminorándose (ahora mismo, es sencillo encontrar mesa para cenar en sábado con solo un día de antelación).

¿El sector hostelero o, si se quiere, gastronómico resulta tan atractivo para el ‘private equity’? ¿Esa tendencia es positiva (podría ser un indicador de madurez sectorial) o, por contra, puede resultar contraproducente? No hay que olvidar que este tipo de fondos busca, en muchos casos, rentabilidades rápidas a costa de recortes de costes en personal y materias primas, al tiempo que basa su estrategia en la integración y consolidación de diferentes empresas de un mismo sector. “Los fondos de capital riesgo están buscando constantemente sectores en los que hay crecimiento; eso implica mirar a sectores que parecen estar de moda y ahí entra la gastronomía, con la duda de si el atractivo del sector es solo aparente. ¿Y si resulta que existe una cierta burbuja en torno a la gastronomía y el mercado peca de sobreoferta para una demanda mucho más limitada de lo que algunos piensan?”, advierte un analista sectorial. “¿Para qué puede ser interesante comprar el 30% de un grupo con 22 restaurantes, entre los que las aperturas recientes canibalizaron en parte los éxitos iniciales y entre los que algunos proyectos, como Rumbo Aravaca, aún tienen que demostrar su capacidad para funcionar? Habrá que ver qué ocurre en los próximos meses”, añade.

A la vez, hay que tener en cuenta que Aurica Capital realiza esta inversión desde Aurica III, fondo especializado en capital expansión mediante la toma de participaciones temporales en minorías significativas (del 20% al 45%) en compañías del ‘middle market’ español (como Delta Tecnic, Flex y Luxiona), con facturaciones superiores a los 30 millones de euros y con ebitda de más de 5 millones.

Los otros negocios de los fundadores de Larrumba

Por otro lado, Chiqui Calleja, Charlie Saiz y Fernando Nicolás, los 3 socios principales de Larrumba (fundadores, gestores y socios mayoritarios con participación en todos sus restaurantes) iniciaron hace varios meses una andadura empresarial al margen del grupo, centrada en la apertura de otros proyectos fuera del grupo, asociados con otros ‘nuevos’ hosteleros de Madrid, como Alejandro Pérez Alburquerque (fundador y socio de Grupo El Escondite).

Esta estrategia, basada en formatos con mayor ambición gastronómica y un tícket medio superior a los locales de Larrumba, dio su primer fruto con la apertura el pasado mayo de Carbón Negro (foto de arriba), concepto de parrilla en el local ocupado durante décadas por La Flecha (conocida cafetería en la calle Juan Bravo). El segundo proyecto de este nuevo grupo hostelero, con Calleja, Saiz y Nicolás como socios (“una especie de subgrupo al margen de Larrumba”, definen), verá la luz a finales de este mes en un local de 2 plantas en la esquina de Martínez Campos con Paseo de la Castellana: Umo será un japonés especializado en robata (parrilla), con la ambición de alinearse a conceptos londinenses comoZuma, Roka o Hakkasan y con precio medio de 50 a 60 euros.

Fuente de las fotos: Grupo Larrumba y los restaurantes.

Acerca del autor



"Soy economista de formación y periodista de profesión. Mi vocación es escribir, casi de lo que sea. Por una promoción profesional, empecé a escribir sobre gastronomía como vía de escape y, tras unos años, es a lo que decidí dedicarme, con el portal GASTROECONOMY como principal proyecto. Me encanta comer y escribir y sostengo que, en el sector gastronómico, hay mucho que contar desde la seriedad, el rigor y la profesionalidad. La palabra 'foodie', que formó parte del subtítulo de este 'site' en sus primeros años, hoy me da alergia. En todo caso, el lujo es poder escribir, algo que me encanta y que me enseñaron a hacer en mi casa y en el diario económico Expansión (www.expansion.com)”.

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