07 Jul 2015 Juli Soler, por Lluís Garcia
Siempre le recordaremos, desgarbado, en la sala de elBulli, en su jardín o en la cala; más aún la noche del 30 de julio de 2011, cuando el espacio de Montjoi celebró su último servicio como restaurante y Juli ‘pinchó’ música, pasión que coleccionaba a través de miles de vinilos. Tándem perfecto de Ferran Adrià, fue el creador de la concepción contemporánea de la sala y el vínculo perfecto entre las creaciones ‘bullinianas’ y el comensal. Hemos pedido a quien fue su compañero en elBulli y amigo durante tantos años que escribiera sobre él para Gastroeconomy. Éstas son las palabras de Lluís Garcia sobre Juli Soler (Terrassa, Barcelona, 1949; Barcelona, 2015).
AUTOR DEL TEXTO: LLUÍS GARCIA
Llegué a elBulli hace veinticinco años; se celebraba una boda a puerta cerrada y Juli habló con los chicos para pedirles que encontraran a algún amigo que quisiera echar una mano en el servicio. Algunos seguían mi pista porque habían sido clientes del restaurante que había regentado con mi familia, aunque ahora lo hacían para tomar algunas copas escuchando la música que pinchaba en el Flocs, un local nocturno que vivió con intensidad las noches de la década de los 90 en Roses.
Así fue como Xavier Sagristà y Rafa Clarasso me propusieron compartir con ellos la experiencia y claro… me apunté sin pensarlo dos veces. Así fue como conocí a Juli y a Ferran y a Albert. Después de unos días, recibí una carta de Juli donde me daba las gracias y me invitaba a volver a Montjoi para conocer uno de los servicios habituales del restaurante y así disfrutar de lo que realmente era la experiencia en aquellos tiempos con sus magníficos carros de quesos y de postres como colofón.
Juli me tiró la caña y me pescó, vaya que si me pescó. Llegué para estar seis horas y llevo veinticinco años. Pero aún más, cambió mi vida para siempre. Con él he crecido como persona y como profesional. Nos ofrecía un master cada día, rebosando amor por un oficio, por los clientes a los que convertía irremediablemente en amigos, por su familia, por el equipo…un lujo para los sentidos y para el espíritu, ese espíritu que ha convertido a elBulli en algo tan especial para tantos de nosotros.
Os aviso: Juli nunca se irá, es imposible porque cada uno de los momentos en los que un bulliniano esté atendiendo y cuidando un cliente, sea cual sea el restaurante en cualquier rincón del mundo, habrá un pedacito de Juli presente.
Ha sido un honor, un gran honor amigo… compartir este tramo del camino contigo.
Lluís Garcia
Director general de elBullifoundation

Fuente de las fotos: Jaume Andreu para Gastroeconomy y elBulli.
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