05 Sep 2011 Les Cols: Cautivar los sentidos
Los arquitectos Rafael Aranda, Carme Pigem y Ramón Vilalta, conocidos con las siglas RCR Arquitectes, han recibido varios premios por las obras que han realizado a lo largo de casi diez años en este complejo gastronómico formado por un restaurante, cinco pabellones para el descanso y un pabellón para celebraciones, entre los que destacan el Premio FAD de Opinión en 2003 y el International Contractworld Award en 2005 por el restaurante, y el Premio FAD de Interiorismo ex aequo en 2006 por los pabellones.
El complejo está ubicado en Olot, “la ciudad de los volcanes”, capital de La Garrotxa, donde viven y trabajan estos tres arquitectos, una pequeña localidad catalana prepirenaica de gran belleza paisajística caracterizada por una topografía moldeada por la intensa actividad volcánica que tuvo en el pasado.
Estas tres obras son el resultado de la complicidad que el equipo de arquitectos ha mantenido a lo largo de los años con los clientes, la chef Fina Puigdevall y su marido Manel Puigvert, que iniciaron su colaboración en 2002 con el encargo del restaurante, al que se le añadieron los pabellones para el descanso en 2005 y se ha culminado este 2011 con la construcción del pabellón para celebraciones.
En los casi diez años que separan la primera obra de la última, se aprecia la evolución de la arquitectura de RCR, tanto en su aproximación a la naturaleza, como en su búsqueda de la percepción sensorial del espacio.
En el primer encargo, que consistía en la reforma y ampliación de una antigua masía familiar para transformarla en restaurante, los arquitectos lo consiguen mediante el uso de grandes marcos abiertos al paisaje, demostrando la posibilidad de cohabitación del mundo rural con la cultura contemporánea actual; y de filtros visuales realizados con pletinas de acero trenzadas. Estos filtros definen tanto el espacio de bienvenida exterior como los diferentes ámbitos del comedor principal, transformándose a su vez en revestimiento de la nave central de la masía, convirtiéndola en un refectorio dorado presidido por una larga mesa de acero de dieciséis metros con asientos también de acero y que permiten acomodar a cuarenta y cuatro personas.
Es en este espacio donde se experimenta la fusión entre arquitectura y gastronomía en su máximo esplendor y donde se hace patente la combinación de la gran sensibilidad de los arquitectos y de los clientes, reflejada en la experiencia sensorial resultante que aúna los aspectos táctiles, visuales y auditivos propios de la arquitectura con los olfativos y gustativos característicos de la actividad culinaria.
Tras esta primera colaboración, tres años más tarde los propietarios del restaurante Les Cols, vuelven a confiar en los mismos arquitectos para la realización de cinco pabellones, anejos al restaurante, para el descanso de los comensales. Esta vez, el material escogido es el vidrio, explorando al máximo todos los registros que este material puede ofrecer con el objetivo de “volver a sentir aspectos de la naturaleza que se daban por olvidados”, según se describe en la memoria del proyecto.
Es aquí donde se notan las influencias de la arquitectura japonesa y la filosofía zen en la arquitectura de RCR, evocando una vida contemplativa mediante la experiencia directa del contacto con la naturaleza y la búsqueda de la esencia.
Son cinco cubos de vidrio traslúcido flotando en el aire, entre el suelo con reminiscencias volcánicas y el cielo, forzando a vivir la experiencia extrema del contacto con uno mismo, despojados de todo lo material.
El último ejemplo de la complicidad entre arquitectos y clientes tiene lugar este mismo año 2011 con la construcción del pabellón para celebraciones y en el que se materializan de forma excepcional los elementos propios de la naturaleza y de la vida al aire libre.
La excavación a modo de cráter niega el horizonte, envolviendo con unos taludes de piedra basáltica el espacio que se cubre con unas láminas de plástico transparente. La esencia del espacio se consigue con el uso de materiales transparentes como son metacrilatos, policarbonatos y vidrios y la invisibilidad de las instalaciones, recurso ya utilizado con gran acierto en los pabellones.
En estas obras se refleja el lenguaje personal de Aranda-Pigem-Vilalta, que con el paso del tiempo siguen fieles a sus orígenes, manteniendo un intenso diálogo entre la naturaleza y la arquitectura, sin renunciar a las condiciones del lugar. Y todo ello desde la periferia, desde una pequeña localidad gerundense que han sabido situar en el mapa de la mejor arquitectura española.
.
FICHA TÉCNICA: COMPLEJO LES COLS
Dirección. Carretera de la Canya, s/n 17800 Olot (Gerona)Cliente: Restaurante Les Cols: http://www.lescols.com
Arquitectos: RCR Arquitectes: Rafael Aranda, Carme Pigem, Ramón Vilalta
Colaboradores: M. Subiràs, J. Pedrosa (restaurante) y M. Subiràs, M. Marques, I. De Vasconcelos, V. Hannotin y F. Spratley (pabellones)
Aparejador: Manuel Alejandro Linares (pabellones)
Consultores:
* Restaurante: Blazquez-Guantier (estructuras)
* Pabellones: Grau-Del Pozo Enginyers (instalaciones) y Antonio Sáenz (estructuras)
* Contratista: Vergés-Baburés S. L. (restaurante), Metàl·liques Olt (restaurante) y Joaquim Puigdevall (pabellones)
.
FUENTE DE LAS FOTOS: EUGENI PONS y JOSEP OLIVA (autor sólo de las tres últimas fotos)























Ruta arquitectónica: Complejo Les Cols, cautivar los sentidos | Divulgación de la arquitectura | Cultura arquitectónica | Arquect
Publicado a las 09:42h, 05 septiembre[…] invitamos a leer nuestro post: “Les Cols: cautivar los sentidos” Si te ha gustado este artículo ¡compártelo! Etiquetada con_arquitectura • […]