Versailles, una institución social cubana en Miami

Miami: 5 locales de auténtico sabor cubano (1)

Probablemente, es el restaurante cubano más conocido de Miami (‘el más conocido del mundo’, dice su propia publicidad). Versailles es más que un local de comidas. Es una experiencia en sí mismo. No es casualidad que los candidatos políticos se dejan caer por aquí para ganar votos en la comunidad cubana: Versailles es toda una institución social en Miami. Es habitual toparse con encendidas discusiones entre viejos exiliados sobre cómo arreglar los problemas de Cuba o qué va a pasar cuando se muera Fidel, mientras esperan que les sirvan su café en ‘La Ventanita’, una barra exterior donde se pide ‘para llevar’. Porque si famoso es el restaurante, más lo es su café, al que acuden los más cafeteros de la ciudad.

En ‘La Ventanita’, uno se puede llevar su café o acompañarlo de unos dulces de guayaba, o si se tiene hambre, con unas empanadas, croquetas o mariquitas (chips de plátano macho) con mojo.

El restaurante, por su parte, es un monumento kitsch que alude al palacio francés que le da nombre con columnas y balaustradas de piedra blanca en el exterior y espejos con grabados barrocos y lámparas de araña en sus amplios salones.

El menú se aleja del gusto parisino para centrarse en los básicos cubanos: pollo asado, sándwich cubano, ropavieja, vaca frita, palomilla (un filete fino de ternera) y muchos pescados y mariscos en salsa. Todos ellos se sirven con los habituales acompañantes: plátano macho frito, alubias o arroz. La fama de su establecimiento, cerca de Little Havana, ha hecho que hayan surgido un par de sucursales. Incluso en el aeropuerto de Miami ya se pueden comprar las croquetas y su famoso café.

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Por ejemplo, un surtido de croquetas (5,95 dólares) y pollo con arroz (7,50 dólares). Y, al que le guste, siempre un café.

3555 SW 8TH Street, Miamii

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Acerca del autor

"Periodista y gestor cultural. Navarro-onubense. En 2008, llegué a Nueva York para cambiar de aires y aprender cosas nuevas, pero nunca he dejado de juntar letras. Hay dos cosas en la vida que siempre voy a perseguir: escribir y comer lo mejor que pueda. Nueva York es un buen lugar para ambas" ...POR QUÉ NOS GUSTA JAVIER EN GASTROECONOMY: La redacción de un diario económico puede dar para muchas experiencias gastronómicas. En la de Expansión, conocimos a Javier, con el que aprendimos, nos divertimos y compartimos momentos a través de amistades comunes. Nos gusta la valentía que empleó un buen día para marcharse a Nueva York, quizás guiado por la necesidad de alimentar inquietudes culturales más allá del periodismo económico. Su mezcla navarrica y andaluza es un buen punto de partida para este 'foodie' dispuesto a desvelarnos las 'gastrotendencias' neoyorquinas.