Andorra La Vella, pistas gastronómicas para ‘foodies’ (y II)

En el blog The Cook Reporter, Carl Borg, que acaba de lanzar su nueva marca CABG como chef-consultor, nos cuenta hoy su escapada culinaria andorrana en un segundo capítulo. Hoy, tocan pistas gastronómicas, pero también ‘shopping’.

 Tarde de ‘shopping’ en Andorra la Vella

Es algo inevitable, vas a Andorra y quieres comprar. Una vez cruzas la frontera, a escasos metros empiezan los carteles, los malls (centros comerciales), las luces, letreros y anuncios de tabaco. Es un constante mensaje subliminal, y hace efecto.

Después de la magnífica comida en Marquet Goumeterie (http://www.gastroeconomy.com/2012/03/andorra-la-vella-pistas-gastronomicas-para-foodies-i/) y un necesario pero leve reposo en la habitación del hotel, nos vamos de paseo por Andorra. Todas las marcas están allí: ropa, relojes, deportivas, licores, tabacos y tecnológicas. Si no recuerdo mal, antes era mucho mayor la diferencia de precios entre unos y otros. Un ejemplo: mi madre me pedía que le llevara mantequilla o azúcar desde Andorra a finales de los ochenta.

Si quieres comprar, lo mejor es que antes hagas los deberes en tu casa. Si buscas una cámara, una chaqueta, unas deportivas o un reloj, mira antes los precios en tu casa y luego te vas a Andorra. Hay cosas que son más caras que en España.

Parecerá que me estoy cargando el ‘shopping’ de Andorra, ni mucho menos. Me traje un iPad y un par de camisas; el primero ligeramente por debajo del precio en España que no compensaría la gasolina de un viaje y en segundo lugar, las camisas simplemente estaban rebajadas.

A los fumadores sí que os confirmo que el tabaco está a la mitad de precio que en España y el límite máximo para llevar encima de un lugar a otro es de 2 cartones. Aprovechando que iba acompañado de una no-fumadora, pude hacerme con 4 para mí. A los amantes del gin & tonic, os diré que las ginebras también están a mitad de precio frente a España.

Además de ‘shopping’, Andorra es montaña y servicios.

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La necesidad de impulsar nuevos retos en Andorra

Este año no ha acompañado el tiempo en Andorra, ni en otros muchos lugares que durante años trabajan con la temporada de nieve. El cambio climático parece acompañar al cambio de mercados que en la última década, debido a la recesión económica, está obligando a transformar el modelo de negocio no tan sólo de empresas, sino de países. Andorra tampoco es ajena a estos cambios.

Elena Aranda y Marcel Besoli, desde la iniciativa GastroAndorra, promueven el desarrolla de una etiqueta de calidad a la gastronomía andorrana con un fin sencillo: impulsar el turismo ‘foodie’. Tienen un emplazamiento estratégico (colindante con Francia y España) que ayuda a mirar al futuro con optimismo y gozan de suficientes recursos para fomentar los productos andorranos autóctonos como valor de distinción en la oferta. Gracias a este emplazamiento, Andorra puede ofrecer a los españoles lo mejor de Francia (quesos, chocolates, vinos y pato entre otros) y a los franceses lo mejor de aquí (vinos, cultura gastronómica, embutidos y otros productos del país).

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Celler Can Toni

Éste es un restaurante con tres generaciones a sus espaldas y con la etiqueta de referente gastronómico en Andorra se presenta en su web.

Indiscutible es su localización, en pleno centro neurálgico del ‘shopping’. La puesta en escena del restaurante está a la altura de los buenos clásicos: grandes espacios, mesas bien vestidas y una bodega que alcanza las 12.000 referencias. Poca broma. Al parecer, también dispone de hotel en la parte superior, aunque no lo vi ni lo mencionaron. La decoración es de corte clásico, al igual que el servicio, el de toda la vida.

Tengo que hacer una mención especial a su web. Su apartado de vinos tiene una magnífica app web para ver de forma muy ordenada la carta de vinos. Sorprende que la oferta de comida sea inexistente y en el apartado de hotel, llaman la atención dos letreros: una estrella roja de oferta y un no molestar acompañados de una muy breve descripción del mismo.

Empieza la cena y pedimos el menú degustación. Empieza con los aperitivos de la zona: buen pan con tomate, embutidos y aceitunas para acompañar una cerveza de Granada. Empieza el menú con salmón ahumado, yogur y huevas de arenque. Le sigue un homenaje, a María Teixidó, la madre de Ramón Sasplugas; pan de cristal, con quesos, hierbas, pimiento asado y unas anchoas especialmente grandes, sin espinas y muy bien preparadas. Acaban los entrantes con un ‘trinxat’ que apenas pasó por la sartén ni a la historia. Del mar, nos llegan unas cocochas al pil pil, las pobres llegan sin su maravillosa textura gelatinosa y con el ajo como principal hilo conductor, una pena. Acaba el menú con una pieza de carne de ternera típicamente andorrana, majestuosa y tan tierna que apenas apoyabas el cuchillo y se cortaba, lástima que estuviese un poco fría. El postre, no lo recuerdo; estaba demasiado lleno desde antes de empezar las cocochas.

Un café y una cuenta de 157 euros fue el final. La cantidad de comida en exceso nunca puede servir de excusa para el precio final. Es posible que en Andorra se pueda cobrar así; pero en España ya no. Si Andorra quiere posicionarse como destino gastronómico, le queda mucho camino por recorrer.

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Pyrénées, el almacén para ‘foodies’

Se podría hablar de templo para ‘foodies’, Pyrénées es el nombre del centro comercial más importante de Andorra si queremos buscar productos para la despensa. Toda una planta dedicada a productos en su mayoría gourmet. Los mejores champan y vinos del mundo, quesos franceses que al pasar por delante te llegan al corazón, estanterías llenas de distintos tipos de sales de todo el mundo, chocolates belgas, suizos, franceses y de Ecuador, cafés, aceite, Armagnacs y whiskies añejos de colección….. Como decía, todo un templo. Vale la pena pasar y llevarse cositas.

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Comida express, gasolina y vuelta a casa

El ‘late check out’ es una maravilla, aunque en el Hotel Carlton no lo practiquen. Para los que no nos gusta salir a las 12, es uno de los mejores inventos de los últimos años. Al encontrarnos al lado de las galerías Pyrénées, decidimos hacer las última compras y de paso comer en el buffet, con una amplia oferta a precio muy competitivos.

Antes de partir, paramos en una gasolinera para llenar el depósito. Unos pocos céntimos de diferencia hacen que rápidamente te desengañes: Andorra no es tan barata.

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Más información:

GastroAndorra: https://www.facebook.com/GastroAndorra

Andorra La Vella Gastronómica: www.andorralavellagastronomica.com

Información relacionada en Gastroeconomy:

Andorra La Vella, pistas gastronómicas para ‘foodies’ (I): http://www.gastroeconomy.com/2012/03/andorra-la-vella-pistas-gastronomicas-para-foodies-i/

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FIRMA DE LAS FOTOS: CARL BORG

Acerca del autor

"Soy sueco, catalán, madrileño y andaluz. Mi vida es como un ‘scrapbook’: podría hacer un álbum de recortes para explicarla. Empecé como deportista y buen estudiante; pasé a ‘skater’ y, después, diseñador gráfico; y, antes de saltar a la cocina, fui camarero. En 2000, recibí el premio como Mejor Cocinero de Cataluña; después, abrí dos restaurantes en Menorca y Barcelona, bajo el nombre de Andaira. Monté mi tercera empresa en Madrid: Micenplace. Ahora lanzo, CADA restaurante y CABG, donde aúno todas mis actividades profesionales. Me podéis encontrar en Twitter como @jotchef. Con la ilusión renovada de reinventarme a mí mismo, en el último recorte del ‘scrapbook’ aparezco con cámara y libreta: “The Cook Reporter” es mi nuevo título, es gratis y me lo pongo yo a mí mismo". ...POR QUÉ NOS GUSTA CARL EN GASTROECONOMY: Creativo, generoso, divertido y polifacético, Carl vive constantemente en su propio caos que sólo hay que aprender a entender y valorar para estar cerca de él. Nos ha acompañado como fotógrafo y amigo a algunos de los mejores restaurantes del mundo. De esas experiencias aprendió mucho, pero él es un chef práctico más allá del universo culinario de estrellas y rankings. Su máxima obsesión como cocinero es que el comensal diga simplemente: “¡Qué rico está!”, algo obvio pero, a menudo, olvidado. Ahora, nos contará sus experiencias y fotografiará historias, casi siempre desde Cataluña, su actual lugar de residencia.