Tomate rondeño, una joya a rescatar

El biólogo Santiago Orts, de la firma Huerto de Elche, ofrece las claves sobre este producto andaluz, en el ROTABLOG, el blog compartido en el que GASTROECONOMY publica posts de expertos de diferentes ámbitos.

Hace poco más de quince días, leí un reportaje en elpais.com (edición Andalucía), de J. Martín Arroyo, con el título de «Tomates que saben a… nada». En él, su autor reivindicaba el sabor perdido y se lamentaba de la pérdida de sabor de las verduras y hortalizas de los lineales de supermercados. Además, hablaba de un proyecto para rescatar la agricultura, apicultura y ganadería de Ronda, impulsar la alimentación del kilómetro cero y también del rescate de variedades de frutas como el melón blanco de Tarifa o el tomate de Rota… ¡¡¡Gastrobotánica en acción o Gastrobotánica Power!!!, como solemos decir en el equipo.

Desde hace unos años, paso unos días de vacaciones en Estepona junto con mi familia. Este año, me dije: voy a buscar el tomate de Ronda. Así pues, tan pronto había tomado posesión del escenario, me acerqué al mercado de San Pedro de Alcántara, allí hay un puesto con productos de Ronda: embutidos, carnes, miel; también encontré unas cajas con verduras y frutas y allí estaban los tomates Rondeños.

Son unos tomates grandes (sobre los 400-500 gramos la pieza) con aspecto viejuno, agrietados y ligeramente acostillados, pero muy aparente, así que compramos unos tres kilos para toda la semana.

Nada más llegar a casa (esto del tomate nos lo tomamos muy en serio), partimos las frutas, que son de dos tipos: Marmande (achatado) y Cuore di Buey (más picudo), muy carnosas, unas de color rosado violáceo y las otras rojo anaranjadas, con estrechos y alargados lóculos (caviades) y pocas semillas.

Sazonamos con sal y AOVE y los catamos. Efectivamente, tienen ese sabor a tomate clásico, perfumado, dulzón por un lado y levemente ácido por otro. Este tomate nos ha convencido totalmente.

Días después, subimos hasta el Parque de los Alcornocales, en las estribaciones de la Serranía de Ronda. De camino, paramos en Gaucín, un precioso pueblecito colgado de la sierra. A la entrada, a la derecha, hay una pequeña tienda en medio de una cesta de productos ecológicos y allí estaban de nuevo estos tomates Rondeños, en una pequeña caja con no más de dos kilos que se vinieron a casa, con idéntico resultado.

He recogido las semillas de forma que el año que viene el tomate Rondeño estará junto al Morado de Aranjuez, Moruno de Seseña, Rosado de Ibiza, Benissa, Jitomate Mexicano, Isabella y Cherry gigante de Brasil, entre los tomates de El Huerto de Elche.

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Acerca del autor



“Soy un biólogo (botánico); mi afición por la gastronomía me llevó un día a conocer hace 10 años a un cocinero y fundar juntos un proyecto que hoy es una cultura llamada Gastrobotánica. Con ella pretendemos rescatar variedades de frutas y verduras y estudiamos la aplicación culinaria de productos de origen vegetal. Trabajo en una empresa familiar de 40 años de vida llamada Huerto de Elche y soy Premio Nacional de Gastronomia 2010, en la categoría "Doctor Marañón" a la investigación en el campo de la alimentación". ...POR QUÉ NOS GUSTA SANTIAGO EN GASTROECONOMY: Bautizado como druida de la gastronomía y conocido sencillamente como ‘El Doctor’, tiene algo de original investigador empeñado en rescatar especies vegetales olvidadas que considera pequeñas joyas con potencial gastronómico. Habla con pasión de dátiles y tomates. Cuando hace unos meses, escuchó hablar del proyecto Gastroeconomy, simplemente dijo: “¡Adelante!”.

2 Comentarios
  • Juan Carlos Riesco García
    Publicado a las 16:37h, 19 mayo Responder

    Creo que se ha hecho un lío entre Rota y Ronda. En el artículo que usted cita se habla del tomate roteño (que por cierto eran dos variedades) y usted ha buscado tomates en Ronda, donde los he visto muy hermosos.
    Pero Rota y Ronda, en las provincias de Cádiz y Málaga, Costa y sierra, no somos lo mismo. Ni los tomates, supongo.

  • Zara
    Publicado a las 06:36h, 02 septiembre Responder

    Se de los tomates que comentas, mi suegro compra plantones de Ronda y los planta en Ojén. Los mejores tomates que he comido en mi vida, hace dos o tres años compro también los «huevos de Buey» que también son espectaculares y ambos muy carnosos.
    Yo también recogí semillas este año para plantar el año que viene.
    A ver que tal la cosecha del año próximo.

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