30 Ago 2011 Tomate rondeño, una joya a rescatar
El biólogo Santiago Orts, de la firma Huerto de Elche, ofrece las claves sobre este producto andaluz, en el ROTABLOG, el blog compartido en el que GASTROECONOMY publica posts de expertos de diferentes ámbitos.
Hace poco más de quince días, leí un reportaje en elpais.com (edición Andalucía), de J. Martín Arroyo, con el título de «Tomates que saben a… nada». En él, su autor reivindicaba el sabor perdido y se lamentaba de la pérdida de sabor de las verduras y hortalizas de los lineales de supermercados. Además, hablaba de un proyecto para rescatar la agricultura, apicultura y ganadería de Ronda, impulsar la alimentación del kilómetro cero y también del rescate de variedades de frutas como el melón blanco de Tarifa o el tomate de Rota… ¡¡¡Gastrobotánica en acción o Gastrobotánica Power!!!, como solemos decir en el equipo.
Desde hace unos años, paso unos días de vacaciones en Estepona junto con mi familia. Este año, me dije: voy a buscar el tomate de Ronda. Así pues, tan pronto había tomado posesión del escenario, me acerqué al mercado de San Pedro de Alcántara, allí hay un puesto con productos de Ronda: embutidos, carnes, miel; también encontré unas cajas con verduras y frutas y allí estaban los tomates Rondeños.
Son unos tomates grandes (sobre los 400-500 gramos la pieza) con aspecto viejuno, agrietados y ligeramente acostillados, pero muy aparente, así que compramos unos tres kilos para toda la semana.
Nada más llegar a casa (esto del tomate nos lo tomamos muy en serio), partimos las frutas, que son de dos tipos: Marmande (achatado) y Cuore di Buey (más picudo), muy carnosas, unas de color rosado violáceo y las otras rojo anaranjadas, con estrechos y alargados lóculos (caviades) y pocas semillas.
Sazonamos con sal y AOVE y los catamos. Efectivamente, tienen ese sabor a tomate clásico, perfumado, dulzón por un lado y levemente ácido por otro. Este tomate nos ha convencido totalmente.
Días después, subimos hasta el Parque de los Alcornocales, en las estribaciones de la Serranía de Ronda. De camino, paramos en Gaucín, un precioso pueblecito colgado de la sierra. A la entrada, a la derecha, hay una pequeña tienda en medio de una cesta de productos ecológicos y allí estaban de nuevo estos tomates Rondeños, en una pequeña caja con no más de dos kilos que se vinieron a casa, con idéntico resultado.
He recogido las semillas de forma que el año que viene el tomate Rondeño estará junto al Morado de Aranjuez, Moruno de Seseña, Rosado de Ibiza, Benissa, Jitomate Mexicano, Isabella y Cherry gigante de Brasil, entre los tomates de El Huerto de Elche.


Juan Carlos Riesco García
Publicado a las 16:37h, 19 mayoCreo que se ha hecho un lío entre Rota y Ronda. En el artículo que usted cita se habla del tomate roteño (que por cierto eran dos variedades) y usted ha buscado tomates en Ronda, donde los he visto muy hermosos.
Pero Rota y Ronda, en las provincias de Cádiz y Málaga, Costa y sierra, no somos lo mismo. Ni los tomates, supongo.
Zara
Publicado a las 06:36h, 02 septiembreSe de los tomates que comentas, mi suegro compra plantones de Ronda y los planta en Ojén. Los mejores tomates que he comido en mi vida, hace dos o tres años compro también los «huevos de Buey» que también son espectaculares y ambos muy carnosos.
Yo también recogí semillas este año para plantar el año que viene.
A ver que tal la cosecha del año próximo.